Miguel Valencia Arboniés, voluntariado urbano de Tafalla: "Cada uno somos de una madre pero entre nosotros ha surgido la amistad"

La edad no es impedimento para este grupo de jubilados que, con una media de 70 años, ayuda a embellecer el casco urbano de Tafalla y su entorno

Miguel Valencia Arboniés fue uno de los fundadores del grupo de voluntariado urbanos de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla
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Miguel Valencia Arboniés fue uno de los fundadores del grupo de voluntariado urbanos de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla
Miguel Valencia Arboniés fue uno de los fundadores del grupo de voluntariado urbanos de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla

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Sheyla Muñoz

Publicado el 05/12/2024 a las 18:50

Con una reflexión sobre el significado de la palabra voluntariado inicia Miguel Valencia Arboniés la conversación. Él fue uno de los fundadores hace cinco años del grupo de voluntariado urbano y rústico de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla. Incide en lo de rústico porque de las tareas de embellecimiento y limpieza en torno a las que giraba su actividad en los inicios se dio un paso más allá, al ámbito rústico, en los alrededores de la ciudad del Cidacos, con trabajos de mayor envergadura. Pero, volviendo a su reflexión, tiene claro que con la palabra voluntariado siempre deberían ir otras como alegría, compañerismo, amistad... “Todos los adjetivos que se me ocurren que acompañarían a voluntariado son positivos”, afirma.

Lo dice desde su propia experiencia ya que, según cuenta, estos cinco años le han permitido entablar amistad con gente de Tafalla de toda la vida pero a la que conocía simplemente de vista y con muchos de los cuales ni siquiera había intercambiado ni un saludo. “Somos veinticinco y diría casi que cada uno de una madre pero entre nosotros ha surgido la amistad”, recalca. Todos jubilados, el grupo lo integran veintiún hombres y cuatro mujeres que, habitualmente, salen los lunes a trabajar donde toca con una parada para almorzar un bocadillo “siempre de mortadela y chorizo”. Comenzaron haciendo algunas labores que ellos entendían como necesarias pero a las que la brigada municipal muchas veces no alcanzaba.

“De lo hecho en Tafalla me quedaría con la limpieza del puente de la Panueva. Toda la vida allí y no sabía que tenía tres ojos de la maleza que lo cubría”, cuenta. En el plano rústico las obras alcanzan ya gran envergadura como la última en la balsa de las Losillas. Con una media de setenta años, estos voluntarios ponen todo su empeño en mejorar su entorno y ya piensan en las tareas que les deparará el próximo año.

Nombre. Miguel Valencia Arboniés tiene 71 años y es de Tafalla.
Familia. Está casado con Mª Pilar, tiene un hijo, Mikel, y dos nietas, Maia y Ainara.
Profesión. Hasta su jubilación ejerció como electricista, maestro industrial, en labores de mantenimiento en Luzuriaga (actual Tafalla Iron Foundry)-
Trayectoria. Fue uno de los fundadores del grupo de voluntariado urbano y rústico de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla de la que también es presidente. El colectivo cuenta con más de 1.500 socios.

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