Corrida
Sánchez Vara llenó la plaza de Tafalla, pudo con todos los toros de Reta y se lució con el que ofreció opciones
Una corrida “a la antigua” trajo a Tafalla aficionados de todos los los puntos de España y Francia


Publicado el 18/08/2024 a las 05:00
Una máquina del tiempo une las postrimerías del siglo XIX con nuestra era. Es una máquina del tiempo taurina, de la que han salido los toros de Miguel Reta tras muchos años de sacrificio y esfuerzo y que hacen aflorar en el ruedo sensaciones, emociones y temores ya olvidados. La única persona que tiene la llave y el corazón para atravesar ese espacio temporal se llama Francisco Javier Sánchez Vara, que este sábado fue capaz de encerrarse con seis toros de Casta Navarra, torearlos, tumbarlos a estoque y salir andando de la plaza de Tafalla.
Al reclamo del anuncio de Sánchez Vara llenaban los tendidos de la plaza tafallesa todo tipo de aficionados y profesionales llegados de aquí y allá, mitad por afición, mitad por morbo y sobre todo atraídos por ver un espectáculo taurino distinto. Tuvieron la virtud de ver el festejo con unas gafas distintas, las que exigen unos toros cuya selección quedó anclada hace más de un siglo y que necesitan de un manejo y una lidia absolutamente remotos.
Emergía en la labor del torero de la Alcarria un valor portentoso y una tremenda capacidad de sobreponerse a los sustos e infortunios, desde el primer toro, que tras quedar un poquito crudo en el caballo se convirtió en un velocirraptor jurásico en la muleta. Los toros castaños eran capaces de embestir de lado, ver detrás de capotes y muletas y sacar la cabeza por encima de las tablas con un estoque en el lomo.
Las peleas en varas eran desiguales, era muy difícil meter las cuerdas a unos toros tan esquivos, que un siglo antes hubieran despanzurrado cinco caballos sin peto.
En las cuadrillas brillaba el valor de algunos toreros de plata con mayúsculas, que eran capaces de sobreponerse a la tensión y clavar luciendo los rehiletes en lo alto. Tornay, Venturita y algún compañero más unirían sus nombres en los carteles antiguos del XIX a los del matador Sánchez Vara.
Y entonces salió por chiqueros un toro royo que se dejó torear al capote y embistió franco metiendo los riñones bajo la acorazada de picar. El matador lo vio claro, brindó la faena al público y comenzó una faena moderna a un toro de genes antiguos. La plaza se caía en tres tandas por el pitón derecho y una de buenos naturales. No podía durar aquello más, ni hacía falta. No era tarde ni de avisos ni de bostezos. Fue Sánchez Vara a por la espada y se atascó con los aceros, con el toro que le hubiera dado una puerta grande.


A partir de ahí volvieron a salir por chiqueros los toros jurásicos, que no permitían faenas ni de tres pases y el de pecho. El de Guadalajara fue tumbándolos a todos hasta que el sexto salió de chiqueros acalambrado para terminar cojeando.
Dio paso entonces el festejo a un toro del siglo XXI de las Hermanas Azcona, pero ni el público miraba con las mismas gafas ni al matador, agotado, le quedaba fuelle para volver a este siglo. Cortó una oreja premio al valor, inteligencia y corazón mostrados durante el resto de la tarde.
GANADO
3 toros de Reta de Casta Navarra (2º, 3º y 4º), 2 de Alba Reta (1º y 5º) y un 6º bis de Hermanas Azcona que sustituyó al titular de Reta de Casta Navarra que fue devuelto por cojera.Bien presentados los de Reta, duros, correosos, destacó por su boyantía el 3º, ovacionado al arrastre. El sobrero de Hermanas Azcona muy noble.
DIESTRO
Francisco Javier Sánchez Vara, ovación con saludos tras aviso, ovación, vuelta al ruedo, silencio, silencio y oreja tras aviso.
PRESIDENCIA
A cargo de D. Felipe Sota Hernández, asesorado por Pablo Lacunza en el terreno artístico y Javier Martínez en el veterinario. En una tarde de mucha responsabilidad, ejercieron su labor con conocimiento, afición y un punto de sensibilidad.
INCIDENCIAS
Plaza de Toros de Tafalla, 3ª de abono, lleno. Ejercieron de sobresalientes Alberto Pozo y Emilio Serna. Saludaron en banderillas entre otros, Francisco Javier Tornay y Miguel ventosa “Venturita”.