La emoción inunda la fiesta en Funes
La localidad ribera comenzó este jueves 8 de agosto al mediodía sus ocho días de celebración en honor a Santiago
Publicado el 08/08/2024 a las 20:26
“Funesinos, funesinas, ¡ya están aquí las mejores fiestas del mundo!”. Con estas palabras, Patxi Celorrio, concejal de Festejos, dio este jueves 8 de agosto la bienvenida a las ocho jornadas festivas en honor a Santiago desde el balcón del ayuntamiento.
Aunque su frase despertó vítores y aplausos entre la multitud, lo cierto es que, minutos antes de salir a prender la mecha, a Celorrio lo invadía una sensación agridulce. “Estoy abrumado y muy nervioso”, confesó. Pero su angustia iba mezclada con una visible emoción por vivir las fiestas de forma distinta a la que estaba acostumbrado. “Llevo 33 años bailando los gigantes de Funes, soy el presidente de la comparsa y siempre he vivido las fiestas desde dentro. Ahora como concejal estoy disfrutando desde aquí, viendo cómo se organiza todo”, contó.
Mientras el concejal intentaba vencer sus nervios en las inmediaciones del ayuntamiento quince minutos antes del chupinazo, los jóvenes funesinos ya empezaban a congregarse frente al consistorio. Algunas, como Aitana Cubillo e Irene Díaz, las dos de 18 años, ya hasta tenían sus prendas empapadas de vino. Y es que, según contaron las dos amigas, a los días de jolgorio en Funes los caracteriza la intensidad. Pero es eso justo lo que Aitana, que es de Pamplona pero veranea en Funes, valora de allí. “Lo que más me gusta es la gente que hay y lo bien que nos lo pasamos todos juntos”. A su lado, Irene destacó la comunión que genera la celebración de Santiago. “En fiestas siempre nos unimos todos y da igual lo que haya pasado, estamos a gusto y nos lo pasamos muy bien entre nosotros”.
Para cuando dieron las 12 del mediodía, el Himno de Navarra se coló por todos los rincones de la plaza en donde los funesinos alzaban sus pañuelos. Celorrio dedicó el cohete a “todos los que están aquí, los que nos han venido a visitar, por los que no están aquí pero que nunca los vamos a olvidar”.
Apenas sonó el estallido festivo, la multitud desbordó la plaza de emoción y empezaron a dar vueltas saltando entre confeti, regalos y mucho color. A ello le siguió el baile de los gigantes al ritmo de la charanga Peñalen, que acompañó el pasacalles funesino.
Con sus palabras, el concejal estrenó unas fiestas que cuentan con un presupuesto de 155.500 euros y cuyo programa incluye novedades como una degustación de migas y zurracapote, o una ‘calimochada’, organizada por la asociación juvenil del pueblo. En esta edición, además, estrenan un toro de fuego nuevo y un festejo taurino especial con las vacas de Arriazu para el último día de las fiestas.
Homenajes previos a tres vecinos por sus logros
Funes está orgulloso de los suyos y lo demuestra cada año con la imposición de unos pañuelicos de honor a los funesinos con grandes logros. En esta edición de sus fiestas, el pueblo ha decidido rendir homenaje a Marta Celorrio, a Iker Fernández y al equipo de fútbol inclusivo de Funes.
El reconocimiento a la carrera científica de Marta Celorrio supuso una razón para volver a celebrar las fiestas de su pueblo después de casi una década. La funesina se dedica a la investigación neurocientífica en traumatismo craneoencefálico. En palabras más simples, como las que utilizaron al presentar su homenaje, Marta trabaja para hacer el mundo cada día “un poquico mejor”. “Es un honor ser reconocida por el esfuerzo de todos estos años”, dijo emocionada. Sin embargo, Marta admitió también que gran parte de sus logros se los debe a su familia. “Sin ellos no hubiera sido capaz de estar allí tantos años”. Y agradeció, además, que su madre siempre le haya repetido que, si ella quiere, puede lograr lo que se proponga.
Pero no solo Marta tuvo esa idea clara cuando dejó su pueblo para perseguir sus sueños. También los miembros del equipo inclusivo de fútbol de Funes, campeones de la Liga Navarra de su categoría, se creyeron capaces de todo cuando otorgaron aquella victoria a su localidad. Así, minutos antes del lanzamiento del cohete, recibieron sus diplomas y agradecieron el apoyo de la Federación Navarra, que resultó vital para su triunfo.
Asimismo, el fichaje de Iker Fernández a sus 14 años por Osasuna le valió también un pañuelico de honor funesino.
Con los diplomas y los pañuelicos grabados con los nombres de estos funesinos, el pueblo busca que, a donde vayan, no olviden sus raíces.
