Los gigantes de Tafalla ya tienen nombre
Zuna, Bongani, Asunción, Sebastián, Xía y Xuxu han sido los elegidos por votación popular


Actualizado el 21/08/2023 a las 16:23
En las callejuelas de Tafalla resonaban nombres que habían perdurado durante generaciones. El rey, la reina, el negro, la negra, el chino y la china. Sin embargo, ese anonimato llegó a su fin este domingo. Con 104 años a sus espaldas y el anhelo de varios colegios, los integrantes de la comparsa de gigantes se plantearon un cambio que daría paso a una nueva era: “Siempre nos preguntaban por los nombres. Se les ocurrió y decidimos hacerlo”, explicó Javier Ezquerro, presidente de la comparsa.
UN ADIÓS MUY EMOTIVO
“Estáis ante la despedida más especial de todas”. Las figuras de gigantes danzaban ahora con una gracia renovada. “Por fin vamos a conocer cómo se llaman los gigantes de Tafalla. La mejor manera de otorgar el nombre, era preguntando a su pueblo, ciudadanía, colegios y grupos musicales y culturales”.
Bailando en solitario y con redoble de tambores incluido, fueron apareciendo. La primera en salir fue la gigante negra. Ahora, se llama Zuna. A continuación, Sebastián, mítico rey de la comparsa. Tras él, Bongani, que, en africano, significa ‘agradecido’.
Lo siguió la pareja china: Xuxu y Xía. Y por último, Asunción, reina y compañera del rey, que se revelaba por fin al mundo con identidad propia. Estos nombres, más que sonidos, son un legado que marcan una página en la historia cultural tafallesa: “Ya era hora. Los críos no paraban de preguntarme y nunca sabía decirles. Ahora, ya tenemos nombres para siempre”, afirmó Mireya Bueno, quien asistió al ‘bautizo’ de los gigantes junto a sus dos hijos. “Queremos que les contéis a vuestros hijos que le pusisteis nombre a los gigantes.”, concluyó la presentadora del acto y, también, integrante de la comparsa de gigantes y cabezudos.
SUDOR Y JÓVENES
“Este año seguimos con la misma gente joven y la misma ilusión. Si nos falla alguien, tenemos suficiente gente para seguir adelante con la actuación”, valoró Ezquerro. Acto seguido dio comienzo el espectáculo de despedida. Pero este año, con sorpresa incluida. La Tafalla Kantuz llevaba ensayando desde las 11.30 de la mañana una variación de Ixil-ixilik dago, con un ritmo más seguido y una partitura reeditada: “Es el primer año que se hace. Estamos unas 200 personas y vamos encantados. Ahora, a disfrutar del día”, afirmó Juan Marco Baigorri, director. Acompañados de txistus y gaiteros, dieron comienzo a su actuación.
“Es súper emotivo. Y lo más bonito de las fiestas”, valoró Carla Barbero, vecina de la ciudad. “Y ahora, el momento más tierno de todos”, adelantó Layla López, su prima, mientras se acercaba junto a Teo, de 3 años, a la puerta del ayuntamiento.
Teo Sarmiento quiso despedirse besando, uno a uno, a los gigantes. Zuna, Bongani, Asunción, Sebastián, Xuxu y Xía, estaban ya tumbados esperando recibir sus clásicos mimos. El presente se mezcló con el pasado y la tradición se fusionó con la modernidad. Tafalla, se despedía de una ceremonia que había marcado un nuevo amanecer para sus gigantes. El rey, la reina, el negro, la negra, el chino y la chinca habían dejado de ser meras figuras para convertirse en portadores de una identidad compartida, que trascendería en el tiempo y resonaría en cada rincón de la localidad. “¡Que la cultura y el folclore no muera nunca!”.