Fiestas

Un joven resulta corneado en el muslo en el sexto y último encierro de Tafalla

El joven ha recibido una cornada en la cara posterior del muslo izquierdo y ha sido trasladado al HUN

Sexto encierro Tafalla 2023.
Sexto encierro Tafalla 2023./Jesús Garzaron

Asier Aldea Esnaola

Actualizado el 20/08/2023 a las 19:18

“Es una emoción que te engancha”, comentaba el corredor tafallés Xabier Ojer, de 22 años, con “bastantes nervios” a quince minutos de que arrancase el sexto y último encierro de las fiestas de Tafalla. A su lado, Adrián Domingo, 23 años y de Estella, lo corroboraba: “Es extraño, pero te llama a hacerlo”. Antes de encaminarse a la última recta del recorrido, Ojer advertía: “Son toros peligrosos”. Aquella frase fue el adelanto de una mañana que dejó un herido por asta de toro en la cara posterior del muslo izquierdo (Pablo G.R., de 20 años). El parte médico emitido por Cruz Roja señaló cuatro atenciones más: una por golpe en el codo izquierdo (P.G.A.); otra por un raspazo en el cuello (A.J.R.); una tercera por un tirón en el cuello (M.M.U) y una última por un tirón muscular en el muslo derecho (A.V.B.).

Con la ganadería portuguesa Sobral como colofón de los encierros en la localidad, hubo una baja de última; los veterinarios decidieron retirar a uno de los toros tras el examen del día anterior. Los cinco morlacos tardaron poco más de diez segundos en salir del corralillo con el llamado de varios mozos que les animaban a salir. Los cabestros encabezaron la primera mitad de la recta, pero el toro de negro bragado, Matapulca, se abrió paso entre ellos y emprendió una carrera en solitario, dejando rezagados al resto del grupo.

SECUENCIA DE LA CAÍDA DEL CORREDOR CORNEADO EN TAFALLA

Secuencia de la caída del corredor corneado en el último encierro de fiestas de Tafalla
AmpliarAmpliar
EN LA PRIMERA IMAGEN, Pablo G. y otros mozos corren delante del toro tras pasar la curva de la Estación; en la foto intermedia, Pablo G. observa al animal mientras recorren varios metros por la última recta y, en la última imagen, Se produce un choque y el corredor se precipita al suelo ante la inminente llegada del morlaco. Segundos después el toro le propina una herida de asta en el muslo izquierdo. 
TEXTO: ASIER ALDEA/ IMÁGENES:JESÚS GARZARON
Secuencia de la caída del corredor corneado en el último encierro de fiestas de Tafalla

CerrarCerrar

La manada se disgregó y tres hermanos formaron grupo, mientras Matachinches se quedaba el último y humillaba por la orilla izquierda, aunque cerca de los mansos. La curva de la Farola acentuó la distancia y consolidó las posiciones de los astados, que lucían sus variados colores. Con un Matapulca que dominaba el centro de la calzada, la avenida Sangüesa que se convirtió en una oportunidad para algunos mozos, quienes emprendieron carreras limpias para probar su velocidad mano a mano con el animal.

Los morlacos superaron la curva de la Estación, uno de los puntos más tensos del recorrido. Cuando Matachinches avanzó varios metros tras la curva, corneó al joven, en el suelo segundos antes por un traspiés.

Los astados se dirigían a la plaza de toros y varios corredores, ante su inminente llegada, saltaban el último de los vallados antes de entrar al recinto. Estos mozos caían por los tablones, como una breve, pero intensa lluvia de piruetas forzosas e intentos de agarres de cualquier manera en busca de un apoyo que evitase el impacto. Los miembros de la Cruz Roja, que veían aparecer a los corredores por encima de sus cabezas, se apresuraban a cogerles para que el remedio no fuera peor que la enfermedad. Una vez dentro de la plaza, la manda se reunió de nuevo y se mantuvieron dubitativos a entrar durante apenas cinco segundos hasta que los cabestros les guiaron a los corrales. En total, el encierro duró dos minutos y 28 segundos.

A pesar de que ya no había toros, la incertidumbre y el miedo permanecía en los rostros de decenas de mozos que se aglutinaban en torno al herido que ya se encontraba atendido por los profesionales de Cruz Roja, que lo llevaron en ambulancia hasta la enfermería de la plaza de toros. “Empezamos con una cogida fuerte por dos cornadas. Los siguientes días fueron muy tranquilos, prácticamente nada, incluso el jueves no tuvimos ninguna asistencia por primera vez. Ayer hubo un pisotón de un toro y hoy la cornada. Hemos tenido alrededor de 5 o 6 atenciones durante los encierros”, explicaba Pedro Arzoz, responsable de la delegación de Cruz Roja en Tafalla. Este era el resumen de los encierros de Tafalla, un acontecimiento que, otro año más, crea una “emoción que engancha” a decenas de personas, “extraña”, pero que lleva a correr delante de esos toros que, como se ha demostrado, “son peligrosos”..

“ESTÁ UN POCO ASUSTADO, PERO BIEN”

Superado el peligro, ayer por la tarde Pablo G. descansaba ya en el Hospital de Navarra. “Ha estado en el quirófano y lo han subido a planta. Está un poco asustado, pero bien. Dentro de lo que cabe, hemos tenido suerte”, compartía su hermano mayor Álvaro. “Tenía el toro detrás y no sabe cómo se ha caído y le ha arrollado”, cuenta Álvaro. Por suerte, el asta no “ha tocado nada importante”, pero permanecerá un par de días en el centro para asegurar que no se infecta la herida. Álvaro explica que su hermano se encuentra con buen ánimo y que ya “nos ha pedido las fotos y vídeo”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora