Campaña
Tafalla señalizará las malas prácticas que ensucian las calles
Mairaga lanza la campaña ‘La tiza de la vergüenza’ que difundirá en redes las malas acciones para concienciar a la ciudadanía


Publicado el 12/04/2022 a las 06:00
Bajo el lema ‘La tiza de la vergüenza’, la Mancomunidad de Mairaga va a poner en marcha una campaña de limpieza que tiene como objetivo eliminar y evitar las malas prácticas que, a diario, se ven en Tafalla. Es el caso los voluminosos abandonados fuera de días y lugares correspondientes, los residuos que no están bien separados, las bolsas fuera de los contenedores, el exceso de colillas en las calles así como las pinturas en paredes y otras superficies.
La iniciativa parte de la mancomunidad y cuenta para su desarrollo con la colaboración del grupo de voluntariado de la Asociación de Jubilados San Sebastián de Tafalla, el colectivo Berdesia, los servicios de limpieza municipales y la Plataforma Social de Tafalla. José Mari Alcuaz, técnico de residuos de Mairaga, insistió en que es una minoría de personas la que no cumple y no respeta pero sus actos, remarcó, afectan a toda la población. “Queremos pueblos saludables, limpios y por eso creemos que esta campaña es necesaria”, refirió.
Las acciones que comprende esta iniciativa se van a concretar en la colocación de carteles y pegatinas en las bolsas que se encuentren fuera del contenedor y en los voluminosos abandonados. Estas malas prácticas serán fotografiadas y se subirán a redes sociales con el objetivo de obtener una mayor repercusión. En el caso de las colillas que se encuentren en el suelo, serán señalizadas con un círculo de colores. Una labor ésta que se realizará por barrios y de la que también se tomará documento gráfico para difundirlo. Para financiar la campaña, Mairaga contará con ayuda del Fondo de Residuos del Gobierno foral.
Desde la Asociación Berdesia, su portavoz, Mauricio Olite, quiso hacer especial hincapié en la problemática que suponen las colillas que no se depositan en papeleras o ceniceros y acaban en la calle. “Éste es un problema más serio de lo que pueda parecer. Se acumulan muchísimas y gran parte acaban en el río y, después, en el mar con el consiguiente perjuicio que ello supone para la fauna marina y, a posteriori, para el consumidor”, explicó. Añadió Olite que una colilla puede tardar diez años en degradarse por lo que instó a la “concienciación” de la ciudadanía.
Por su parte, Miguel Valencia, presidente de la Asociación de Jubilados San Sebastián y miembro del grupo de voluntariado, se refirió a las pintadas y graffitis que estropean fachadas y paredes. Avanzó que desde el colectivo se han puesto en contacto con, al menos, dos grafiteros con quienes se está hablando de la posibilidad de hacer murales. Los voluntarios, por su parte, trabajarán junto con el personal de limpieza en la eliminación de las pintadas.