La rutina de un lunes diferente en Funes

El primer día de labor tras la riada en Funes transcurrió entre labores de limpieza y valoración de daños pero colegio y escuela infantil pudieron abrir

Laura Martínez acompaña a su hijo Julen a la escuela infantil que, finalmente, pudo abrir ayer
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Laura Martínez acompaña a su hijo Julen a la escuela infantil que, finalmente, pudo abrir este lunes
Laura Martínez acompaña a su hijo Julen a la escuela infantil que, finalmente, pudo abrir ayer

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Sheyla Muñoz

Publicado el 14/12/2021 a las 06:00

Este no fue un lunes como cualquier otro en Funes. Tras un intenso fin de semana, marcado por la riada que la madrugada del sábado inundó toda la parte nueva del pueblo, el primer día laborable tras la crecida no resultó fácil para muchos funesinos y funesinas que tuvieron que acudir a sus puestos de trabajo, en muchos casos, con parte de sus casas todavía cubierta por el barro. El colegio público Elías Terés abrió sus puertas con normalidad y también lo pudo hacer la escuela infantil de la localidad, que en un principio el domingo por la mañana anunció el cierre durante la jornada del lunes. Sin embargo, el intenso trabajo llevado a cabo por las trabajadoras, personal del ayuntamiento y personas voluntarias permitió que los más pequeños pudieran jugar en el aula.

Laura Martínez acudió a dejar a su hijo Julen, de tres años, antes de ir a trabajar. Reconoció que la noticia de la apertura alivió a la familia ya que los abuelos maternos, que era con quien se quedaría el pequeño de no haber abierto el centro, todavía tenían mucha tarea de limpieza en la vivienda, que se había visto afectada por el agua. Rosario Santarosalía también acudió a dejar en la escuela infantil a su nieto Hugo, de 1 año. “No pensábamos que la riada fuera a ser tan grande como ha sido. Fíjate que anunciaron que hoy no abrían pero se ha hecho un esfuerzo muy grande y los niños pueden ir hoy”, agradecía.

INSTALACIONES CERRADAS

La casa de cultura Antonio Moreno de Funes ha sido otro de los espacios seriamente afectado por la casa de cultura. En la oficina ubicada junto a la entrada el agua alcanzó el medio metro y el lunes todo el suelo de la planta baja de la instalación estaba cubierto por un manto de barro. Ante esta situación y mientras se prolongan los trabajos de limpieza y de evaluación de daños, la instalación permanecerá cerrada. El concierto Fitoscopia programado para este sábado se ha suspendido, igual que los conciertos de Navidad que a lo largo de esta semana iba a ofrecer el alumnado de la escuela de música.

Las consecuencias de la riada van a afectar durante los próximos días también a la actividad deportiva. Según informó el consistorio a media mañana, la actividad deportiva de todas las instalaciones deportivas -pabellón, campos de fútbol y pistas de pádel- queda también suspendida hasta nuevo aviso.

La ITV de Peralta permanecerá cerrada unos días

La peor parte de la crecida del río Arga se la llevó Funes pero los municipios de Peralta y Falces también han tenido que ‘lidiar’ durante el fin de semana con las consecuencias de una riada de dimensiones nunca antes vista en ambos pueblos. El agua se coló la madrugada del sábado en el casco urbano de Peralta pero ya el domingo las calles estaban prácticamente limpias aunque ayer todavía quedaba algo de agua en algunos sótanos y bodegas.

El alcalde de la localidad, Juan Carlos Castillo, explicaba que trabajadores y trabajadoras habían podido acceder a las empresas ubicadas en los polígonos industriales de El Escopar y Gargantúa. Indicó que la carretera que une la localidad con Funes todavía sigue cortada y que ayer por la mañana se estuvo habilitando un camino que conecta el pueblo con la zona del polígono de Funes para que puedan acceder por allí tanto vehículos de personas que deban desplazarse a trabajar como el autobús escolar que traslada a alumnado funesino a Peralta. Según informó el Ejecutivo foral, la riada afectó a la finca de prácticas agrarias del IES Ribera del Arga.

Uno de los servicios que se ha visto afectado en la localidad peraltesa ha sido la ITV que, de momento, permanecerá cerrada durante unos días -no se ha podido concretar el tiempo exacto-. La riada alcanzó las instalaciones y el agua y barro acumulados han provocado incidencias que tardarán algunos días en ser solventadas. Mientras tanto, se informó, se atenderá a los usuarios en las estaciones de itv de Estella, Tudela, Calahorra y Alfaro.

Por su parte, en Falces, la mota aguantó y el agua no llegó a alcanzar el pasado sábado el casco urbano de la localidad. El lunes, la alcaldesa, Sara Fernández, señalaba que en el transcurso de una visita rutinaria por el entorno de la localidad para valorar y conocer posibles incidencias causadas por la riada se percataron de una mota reventada en el regadío, a unos dos kilómetros de la localidad. “Afortunadamente fue aquí y no hubo que lamentar mayores problemas”, dijo la alcaldesa. El acceso por el puente seguía cortado por la mañana y la intención era poder abrirlo a media tarde.

“Hemos abierto pero no sabemos cuándo podremos salir al patio”

“Hemos podido abrir gracias a la ayuda que tuvimos”, así de agradecida se muestra Begoña Blanco, directora de la escuela infantil de Funes. El centro que en un principio pensaba que no iba a poder funcionar ayer lo hizo gracias al intenso trabajo de limpieza desarrollado durante toda la jornada del domingo por sus trabajadoras, personal municipal, familias y voluntarios que acudieron.

“El agua nunca había cogido la escuela infantil pero esta vez viendo las previsiones que había confieso que empecé a temer. El mismo día de la riada me enviaron un vídeo y ayer cuando llegué reconozco que la pensaba encontrar peor. No alcanzó mucha altura pero somos una escuela infantil y prácticamente todo está a ras de suelo”, explicaba.

Las tareas el domingo se apuraron hasta que la ausencia de luz natural impedía continuar. Por eso, ayer se retrasó hasta las nueve la apertura de la escuela infantil que estuvo funcionando con total normalidad aunque no acudieron todos los niños. Tras un intenso fin de semana, Blanco confesaba que todo el personal se encuentra “cansado pero muy contento”. Puesto a punto todo el interior ahora el trabajo se centra en el patio, convertido en una pista de barro. “Hemos podido abrir pero no sabemos cuándo podremos salir al patio porque necesita una limpieza muy muy profunda”, concluyó.

Begoña Blanco en el pasillo de acceso a la escuela infantil
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Begoña Blanco en el pasillo de acceso a la escuela infantilgaldona
Begoña Blanco en el pasillo de acceso a la escuela infantil

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“De momento, esta semana no podremos dar clases”

Un día antes de la riada, el personal de la escuela de música de Funes trasladó de sitio algunos instrumentos. Habitualmente se encuentran guardados en una sala ubicada en una estancia tipo sótano. Hasta la fecha, nunca una riada había alcanzado como ahora la casa de cultura, estancia que alberga la escuela de música, pero la fuerza del agua fue esta vez imparable y anegó dicho sótano y cubrió también las estancias de la primera planta como la oficina, donde se encuentra el ordenador de la escuela y cuya torre cubrió, o el auditorio.

David Echeverría, director de la escuela de música, observaba ayer con pesar el panorama. “Las clases de este primer trimestre terminan el día 22 y, de momento, esta semana no podremos dar clases”, lamentaba. Al centro acuden 75 alumnos a cuyas familias desde la escuela de música ya se informó ayer de la situación tras haber hablado primero el director con el profesorado.

No ocultaba también su pesar el director por tener que suspender los conciertos de Navidad previstos para esta semana. “En lugar de uno, por la pandemia, íbamos a ofrecer tres para así hacerlos con un menor aforo y mayor tranquilidad de todos. Pero no va a poder ser”, decía. Ahora, queda esperar qué va a pasar con algunos de los instrumentos de percusión alcanzados por el agua. “Habrá que ver si se pueden seguir utilizando”, apuntó.

David Echeverría junto a los instrumentos y utensilios de limpieza
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David Echeverría junto a los instrumentos y utensilios de limpiezaa.g.
David Echeverría junto a los instrumentos y utensilios de limpieza

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“El lunes hemos abierto normal pero el domingo funcionó con lo mínimo”

No había otro tema de conversación tras la barra y en las mesas de cafetería Sandra, establecimiento que también funciona como panadería. La riada y sus consecuencias eran la mayor preocupación de los funesinos y funesinas y en torno a ella giraban ayer todas las conversaciones. Susana Lafraya departía con la clientela y se interesaba por el estado de sus viviendas.

La cafetería, explicaba, no pudo abrir sus puertas el sábado fruto de una crecida nunca antes vista en la localidad y que empujó el agua hasta el interior del establecimiento por primera vez en todas las riadas vividas en la localidad. Tras una intensa jornada de limpieza el sábado, el domingo la cafetería sí que pudo abrir sus puertas aunque no con normalidad. “El domingo se funcionó con lo mínimo para poder ofrecer lo más básico. Pan y poco más”, relataba Lafraya.

Como la previsión anunciaba una riada gorda, el levantar algunos elementos permitió que las pérdidas fueran algo menores aunque sí que es cierto que algún producto como sacos de harina no pudieron escapar del agua. Ayer lunes la cafetería y la zona de panadería abrieron sus puertas a primera hora con total normalidad. “Ha sido un buen susto sobre todo por que ha llegado hasta zonas donde nunca solía llegar. Hoy en la cafetería la gente no está hablando de otra cosa y no es para menos”.

Susana Lafraya (izda.) y Amaya Remón tras la barra de la cafetería
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Susana Lafraya (izda.) y Amaya Remón tras la barra de la cafeteríaa.g.
Susana Lafraya (izda.) y Amaya Remón tras la barra de la cafetería

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“El hostal tardará días en poder funcionar con normalidad”

El agua alcanzó una altura de unos tres metros en la bodega del hostal Legaz, ubicado en la calle La Roza. El lunes a media mañana, una bomba seguía sacando grandes cantidades de agua de esta estancia bajo la atenta mirada de Gregorio Legaz y Faustino Rodríguez, inquilino éste último de una vivienda aledaña al hostal con el que comparte puerta de acceso.

“Cuando ha habido una crecida grande alguna vez ha entrado algo de agua por alguna pequeña fisura pero contamos con dos bombas de achique que si se acumulan dos centímetros de agua la sacan y ya. El problema es que ahora ha llegado a acumularse tres metros de agua porque ha entrado por la calle y los respiraderos de gas y de la caldera. Se fue la luz y tampoco hay calefacción. Nunca habíamos visto algo así”, reiteraba Legaz.

Al margen de la inundación, la fuerza del agua fue tal que entró en el estanque de gasoil, lo que complica más la cosa. “Habrá que ver si tiene arreglo y si es así cuánto tiempo se tarda. Y si no lo tiene pues cambiarlo”, relataba. De las trece habitaciones con que cuenta el hostal, el fin de semana se encontraban ocupadas seis cuyos huéspedes se han tenido que marchar ya que no se puede estar en estas condiciones. Las consecuencias de la riada, lamentaba Legaz, se producen en unas fechas habitualmente buenas para el alojamiento.

Faustino Rodríguez (izda.) y Gregorio Legaz a las puertas del hostal
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Faustino Rodríguez (izda.) y Gregorio Legaz a las puertas del hostala.g.
Faustino Rodríguez (izda.) y Gregorio Legaz a las puertas del hostal

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