Empresas
Un nuevo escenario para los negocios
Peluquerías y centros de fisioterapia se encuentran entre los negocios que podrán volver a abrir sus puertas a partir del lunes. Una peluquera y una fisioterapeuta de Peralta explican cómo han vivido el último mes y medio y cómo afrontan la nueva etapa que se abre


Actualizado el 28/05/2020 a las 09:27
Nerea Martínez Osés es peluquera y cuenta con un negocio propio en Peralta. Su establecimiento lleva cerrado mes y medio pero, siguiendo unas estrictas medidas de seguridad, podrá retomar la actividad a partir del próximo lunes. La pasada semana, explicaba que desde que se decretó el estado de alarma no había podido realizar ningún servicio a domicilio y su tarea se había limitado a la preparación del tinte de cinco clientas. Sin conocer aún los pormenores, Martínez refería varias medidas de seguridad que van a tener que aplicarse cuando vuelvan a abrir sus puertas. “Además de la distancia con la clientela, hay que eliminar las salas de espera, proceder a una desinfección en profundidad después de cada trabajo, utilizar prácticamente todo lo que se pueda de usar y tirar, además de cambiar la distribución del local”, contaba. Martínez quiso lanzar también un mensaje a la clientela para que tenga paciencia.
En su caso, añadía, son dos las personas que trabajan en la peluquería y ya tenían decidido cómo se organizarán. “Yo me dedicaré a la peluquería en sí y mi compañera a la agenda, coger el teléfono, cobrar e ir acometiendo las tareas de desinfección para no juntar en el salón a dos clientes más de dos minutos”, apuntaba. Todo esto, aseguraba, supondrá una inversión importante que se traduce en la adquisición de epis personales, mamparas de protección, equipos ultravioletas. “Son muchos gastos en un momento en el que no hay ingresos”, refería. En su caso, en este tiempo ha obtenido una ayuda de 600 euros frente a los 2.500 que suman los gastos.
Su amiga Isabel Rubal Zarraluqui sí que ha trabajado el último mes y medio. Lo ha hecho en su faceta de enfermera pero no en la de fisioterapeuta, titulación que también posee y en la que está colegiada. A diferencia de las peluquerías, a los centros de fisioterapia no se les obligó a cerrar. Para prestar servicio, debían hacerlo con las medidas de seguridad adecuadas tanto para el profesional como para el paciente, un coste que debe asumir el propietario de la consulta.
El nuevo escenario que se abre la próxima semana incluye también la apertura de los centros de fisioterapia. La semana pasada, la propia Rubal explicaba que había preparado un protocolo y un cuestionario para pasarle al paciente que vaya a acudir a la consulta con cuestiones relacionadas con el coronavirus como posibles contactos con personas contagiadas, presencia de síntomas, etc. “Las dos, Nerea y yo, vamos a tener la preocupación de no saber con quién y cómo ha estado el cliente que viene tanto a la consulta como a la peluquería. Sabemos lo que hay y estamos muy concienciadas. Y esto es lo que tenemos que trasladar a nuestro cliente para evitar riesgos”, concluía.
