Fiestas

Sangüesa mima a sus mayores

Los homenajes a un matrimonio y a dos usuarios de la residencia centraron el protagonismo de los actos del Día del mayor de las fiestas

En primer plano, Francisco Miranda Beorlegui y su esposa Tere Zabaldica Azcárate, homenajeados en la parroquia. Tras ellos, de izda. a dcha., sus hijos Jesús Mª, Enrique y Fran, y su nuera Ana
AmpliarAmpliar
En primer plano, Francisco Miranda Beorlegui y su esposa Tere Zabaldica Azcárate, homenajeados en la parroquia. Tras ellos, de izda. a dcha., sus hijos Jesús Mª, Enrique y Fran, y su nuera AnaASER VIDONDO
En primer plano, Francisco Miranda Beorlegui y su esposa Tere Zabaldica Azcárate, homenajeados en la parroquia. Tras ellos, de izda. a dcha., sus hijos Jesús Mª, Enrique y Fran, y su nuera Ana

CerrarCerrar

Aser Vidondo

Publicado el 14/09/2026 a las 20:15

Tere Zabaldica Azcárate y Francisco Miranda Beorlegui, cumplidos los 83 y 86 años, son dos sangüesinos que siguen enamorados de las fiestas de su ciudad. “De jóvenes no nos perdíamos nada, y ahora salimos todo lo que podemos”. Acuden al encierro, toman el vermut con amigos o familia, y por la tarde salen a dar “una vueltica” y a cenar. “Somos disfrutones, aunque ya no podamos bailar tanto como antes ni participar en la Bajadica o salir a torear las vaquillas”. Orgullosos y felices, representaban este lunes 14 de septiembre a todos quienes peinan canas en Sangüesa en el Día del mayor, siendo homenajeados en la misa celebrada en la parroquia de Santiago dentro de los actos organizados por la asociación Horizonte.

Sus 57 años de matrimonio han dado el fruto de 5 hijos (Fran, Enrique, Jesús Mª y los gemelos Jorge y Alfredo) y 2 nietos (Leire y Xabier). Francisco trabajó en una serrería y después en la Papelera, “como conductor de máquinas”, además de ser guarda de Pastoriza, “controlando el agua para el riego”. Tere fue ama de casa. “Con 5 hijos estuve bien entretenida”.

Se mostraban “agradecidos” con el homenaje. “Es un gesto muy bonito. Somos socios de Horizonte desde hace años y acudimos al club de jubilados siempre que podemos a jugar a cartas o a pasar un buen rato”.

Unas instalaciones que precisamente en estos momentos están cerradas por obras para mejorar los baños y la accesibilidad. “Esperamos reinaugurar pronto el local, incluido el bar”, adelantaba Javier Casajús Apestegui, presidente de Horizonte. El club de jubilados, propiedad de Fundación Caja Navarra, es de gestión municipal vía convenio, y a su vez el Ayuntamiento trabaja en otro convenio para fijar su actividad con Horizonte. “Somos 620 socios, y hoy nos juntaremos unos 80 a comer”, añadía Casajús.

PELUQUERA Y GANADERO

A su vez, en la residencia municipal de Sangüesa el Día del mayor de las fiestas se tornaba en una jornada especial. Dos residentes recibían también un homenaje del Ayuntamiento y Horizonte.

En el centro, sentados, los homenajeados en la residencia de Sangüesa, Antonio Aguas Jauregui y Asun Bueno Lapieza, junto a familiares, amigos, corporativos municipales, la junta de Horizonte y personal del centro
AmpliarAmpliar
En el centro, sentados, los homenajeados en la residencia de Sangüesa, Antonio Aguas Jauregui y Asun Bueno Lapieza, junto a familiares, amigos, corporativos municipales, la junta de Horizonte y personal del centroASER VIDONDO
En el centro, sentados, los homenajeados en la residencia de Sangüesa, Antonio Aguas Jauregui y Asun Bueno Lapieza, junto a familiares, amigos, corporativos municipales, la junta de Horizonte y personal del centro

CerrarCerrar

Asun Bueno Lapieza, de 69 años, lleva 8 en la residencia. Nacida en Sos del Rey Católico (Aragón), llegó a Sangüesa de joven con su familia, y allí regentó una peluquería en la calle Mediavilla, frente a la casa de cultura. Es la mayor de 4 hermanos (Fernando, Cristina e Ina), algunos de los cuales la arropaban en el acto, y se mostraba “enamorada” de sus 5 sobrinas, “3 gallegas y 2 navarricas”. “Estoy muy contenta con el homenaje. Aquí vivo tranquila y me encanta jugar al bingo y leer el periódico. Diario de Navarra es mi favorito”, aseguraba feliz de ser entrevistada, precisamente, por este medio.

Su compañero de homenaje era Antonio Aguas Jauregui, de 79 años. Natural de Navardún (Aragón), vive en Sangüesa desde hace una década, y en la residencia desde hace 3 años. “Fui agricultor y ganadero en terrenos entre Navardún, Urriés y Sos. No paraba en todo el año, pero los corderos tenían una carne tan buena que me los quitaban de las manos”. Casado con Elena Toma Dane hace 17 años, se mostraba “agradecido” con el reconocimiento.

El director de la residencia, Rafa Cortijo Gorraiz, trasladaba pequeñas anécdotas de cada uno. “A Asun le encanta acudir los domingos a comer paella a casa de su hermano, y Antonio es un gran jotero y muy goloso”. A su vez, adelantaba que serán sus últimas fiestas en el puesto, pues cesará al final de la presente legislatura.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora