Sangüesa
La vitalidad del día grande de las fiestas de Sangüesa
No pocos vecinos contribuyeron a dar lustre a la procesión del día grande de las fiestas de Sangüesa en la que música y gigantes jugaron un papel destacado
Publicado el 12/09/2026 a las 21:42
Hombre animoso y de gran energía, como su primer apellido bien remarca, el sangüesino Luis Mari Vital Sevillano lleva 70 años sin faltar a la procesión de fiestas. Y todos ellos, acompañado de su fiel amigo, el txistu. Un instrumento al que se acercó de chaval y que nunca se ha apartado de su camino. “Aprendí con 16 años y ya sumo 86”, repasaba este sábado poco antes de iniciarse la marcha quien, en aquellos primeros años en los que “apenas había txistularis”, tocaba junto a Alberto Aisa y Manuel Zorrilla, de Erandio y empleado de banca en la ciudad. Impresor de profesión, Vital ha sido durante décadas piedra angular para la recuperación y mantenimiento del txistu en Sangüesa, si bien su música ha sonado en muchas otras partes, “incluso en Japón”. Este 12 de septiembre, arropado por compañeros del grupo Txola (Ana Juanto, Idoia Huarte, Ángel Navallas y Mª Jesús Malón), dos composiciones de su puño y letra dieron lustre a la procesión: la Marcha de San Sebastián y el Himno de Mugarik Gabeko Ttunttuneroak.
Precisamente con la música de txistu, con el Alkate Soinua interpretado por esta agrupación en honor del alcalde (Javier Solozábal, AISS), arrancaban un año más los actos centrales del día grande de las fiestas de Sangüesa.
Llegada la corporación municipal a la parroquia de Santiago, al salir la imagen del patrón San Sebastián a la calle se revivía el momentico: el baile de los gigantes de la Jota Vieja al son de banda y gaiteros. Iñaki Borromeo, Pedro Roldán, Javier Estabolite y Diego Ibáñez daban vida a las figuras.
Comenzaba así la procesión con la comparsa de gigantes y cabezudos abriendo camino. Evaristo Goñi portaba el pendón; Fermín Del Castillo, la bandera de la Virgen del Socorro; Matilde Lacasa, la de San Román; y Santiago Arbea, la de San Cristóbal junto a su hijo Pablo Arbea y su tía Mª José Arbea. “Todo queda en familia”.
Seis parejas de dantzaris del grupo Rocamador desfilaban detrás, con los txistularis, y tras ellos los maceros (Jhovani Méndez y Rodrigo Silva) y el abanderado municipal, el edil José Félix Ojer (PSN). Patxi Gómez Vique se encargó de la cruz parroquial, y para portar al santo patrón se turnaron seis vecinos: Rodolfo Sola, Jorge Sola, Luis Pérez, Miguel Lafuente, Alfredo Del Castillo y Javier Abadía. “Necesitaríamos ser 8, a ver si más gente se anima”, pedían.
Muy cerca de San Sebastián caminaban el párroco, Alejandro Zuza; el diácono Iván Ruiz; y el capuchino Félix Oronoz. Y ya detrás la corporación, sólo con concejales de la AISS, arropada por cuerpos policiales de gala. Cerraba la comitiva, a la que se sumaron cientos de sangüesinos, la Banda de Música de Sangüesa dirigida por Imanol Blasco.
Poco antes del final de la procesión, a la que siguió una concurrida misa cantada por los auroros, la jotera Marta Sola interpretó, junto a Miguel Ochoa al acordeón, la jota La ciudad hoy te venera ante el patrón, que generó en la calle un respetuoso silencio y se cerró con una sentida ovación.
