Verano en mi pueblo
“En Burguete, el pote antes o después de cenar es rutina”
En verano se llenan las calles de esta localidad con sólo 230 habitantes censados
Publicado el 22/08/2026 a las 05:00
El calor de Pamplona va menguando conforme se va hacia el norte, hasta llegar a Burguete, que recibe a los visitantes con 21 grados. La calle principal, la de San Nicolás, que cruza la localidad de inicio a fin, está tranquila, con algún que otro peregrino cruzándola para continuar con su camino o poniéndo fin al día.
La localidad pirenaica, con 230 habitantes censados, aumenta esta cantidad cada verano y las calles que en invierno están vacías, se llenan de voces y risas durante los meses de junio, julio y agosto, convirtiéndose en un refugio de las altas temperaturas de la capital navarra. La Plaza del Ayuntamiento se convierte en el epicentro de todas las quedadas. “El pote antes o después de cenar es rutina”, comenta Lidia Urtasun Beaumont, que se encuentra en la plaza junto a Anton Alonso-Urquijo Arazuri, que confiesa que de lo que más disfruta en verano es de dar una vuelta en moto por el monte.
Tumbadas sobre una mesa enfrente de la iglesia de San Nicolás esperando a bajar a Pamplona, se encontraban las amigas Marta Martín de Vidales e Irune Cilveti Veguillas. En el banco junto a la mesa se veían mochilas de deporte, una de ellas con patines de ruedas, pues iban a entrenar. Ambas amigas, aunque no viven en el pueblo, siempre que pueden van, especialmente en verano. “Siempre que estamos todos juntos es muy guay”, decía Cilveti Veguillas, refiriéndose a su cuadrilla. “Más ahora que estamos empezando a tener coche y podemos hacer más planes”, añadía Martín de Vidales. Esos planes incluyen ir al monte, tanto a los de alrededor, como Menditxuri u Ortzantzurrieta, como algunos que están más lejos; aprovechar los días de calor para ir a “la presa”, como es conocida la zona de baño que se crea en Antsobi; jugar a cartas mientras toman algo en el bar; o a frontenis en el frontón.
Esto último es una de las actividades favoritas de Santi Fernández Sesma, que está realizándola en ese momento junto a unos amigos, disfrutando de su tiempo libre tras pasar el día trabajando. “Entre semana trabajo de 8.00 horas a 16.00 horas, aunque algún día puede variar, y luego pues siempre salgo a dar una vuelta”, explica. A su lado Ane Gurpegui Andueza, tiene una rutina diferente, pues su horario de trabajo es por las tardes: trabaja de 14.00 horas a 18.00 horas en un restaurante del pueblo, y de 19.00 horas a 21.00 horas limpiando el supermercado. Sin embargo, ambos coinciden en que en cuanto tienen un momento libre lo aprovechan para ir al monte. “Aquí todo el mundo va al monte, es uno de los mejores planes para hacer”, comenta Gurpegui Andueza. “Eso, y salir de fiesta en los pueblos de alrededor, que también lo hacemos mucho”, añade Fernández Sesma, que admite que alguna vez a la vuelta de estas salidas han cogido macetas de distintas casas para subirlas al coche y dejarlas en “la puerta de una chica que les pareciese guapa”, dice entre risas.
CULTURA PARA HACER PUEBLO
Desde el Ayuntamiento de Burguete cada año organizan distintas actividades para entretener a los vecinos que pasan el verano en el pueblo. La más popular, en palabras del alcalde, Unai Irigaray Osés, es la feria que tiene lugar cada 15 de agosto, que reúne a más de 70 puestos de artesanía y se completa con un zikiro. “Ese día suele atraer a numerosos visitantes y gente de la zona que lo ve como una manera distinta de pasar el día”, explica.
Otro de los eventos ya habituales es la colaboración entre el ayuntamiento y la fundación Nabarralde, que cada año, en la última quincena de agosto, organizan juntos un ciclo cultural. “Este año el ciclo gira en torno a la pelota vasca y su importancia a nivel cultural, deportivo y de cohesión social en Burguete”, explica Irigaray Osés. “Durante una semana se realizan diferentes actividades culturales y de divulgación como coloquios, charlas y cine”, sigue el alcalde. El ciclo finaliza hoy con la jornada principal que incluye un festival de pelota con pelotaris de la zona a las 19.00 horas en el frontón de Burguete.
Pero el plan favorito de Irigaray Osés en verano es, al final, el mismo que el del resto del pueblo: juntarse después de un día largo en la terraza del bar a tomar algo. “Nos juntamos gente de diferentes edades, gente que igual durante el año tampoco está y es un momento muy agradable para compartir y disfrutar del verano”, comenta.
