Rutas veraniegas

Las joyas del barranco de Belabarce

Con el plato estrella de una espectacular cascada, este ruta junto a Isaba es una apacible opción para disfrutar de varios hitos de interés como cuevas y puentes

El caudal de la cascada de Belabarce cae por las rocas llenas de musgo y vegetación
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El caudal de la cascada de Belabarce cae por las rocas llenas de musgo y vegetación
El caudal de la cascada de Belabarce cae por las rocas llenas de musgo y vegetación

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Álvaro Huarte Llorens

Publicado el 28/08/2024 a las 05:00

El agua turquesa de una cascada de cuento, una pequeña cueva y dos puentes fascinantes en una ruta que parte de la localidad de Isaba. Todo ello en un trayecto cómodo y fácil de 10 kilómetros refugiado bajo la sombra de la Peña Ezkaurre y con atisbos de algunas cimas de los Pirineos. Una ruta circular y abordable para niños que parte del parking gratuito de Isaba y transcurre a través del Valle de los Secretos hasta llegar a la cascada de Belabarce.

Tras salir del pueblo, la ruta encamina un bonito sendero en el que habrá que seguir las indicaciones blancas y rojas que avisan que estamos en la Senda Pirenaica GR11. Antes de llegar a los primeros carteles, una pequeña ermita nos prepara para los bonitos y escondidos paisajes que deparará este camino. Tras un rato caminando a modo de calentamiento, la senda llega a un desvío en el que habrá que seguir los carteles que nos llevan hasta la ruta, bien señalizados de aquí en adelante.

Llegará la hora de abandonar la pista y adentrarse en los senderos del precioso bosque, en el que cambiaremos los colores de las indicaciones por el verde y el blanco. Durante este trayecto hasta llegar a la cascada, los desvíos no serán un problema y la única preocupación será disfrutar de la naturaleza de esta zona de la comarca de Roncal-Salazar.

Justo antes de llegar a la cascada, la tónica de fábula de esta senda se elevará transitando por una pequeña pasarela que da acceso al salto de agua. En función de la época del año el caudal variará en su exuberancia, pero el esfuerzo de la hora de caminata merecerá la pena. Si aún quedan fuerzas la Cueva del Ibón espera a 2.3 kilómetros, siguiendo las indicaciones.

El primero de los preciosos puentes que usaremos para cruzar el río Belagua será el de Otsindundua, de piedra y disfrazado por la naturaleza. Para llegar al puente romano de Isaba habrá que seguir las marcas blancas, rojas y verdes, y después solo quedará volver a encauzar el sendero GR11 para llegar al punto de partida, rozando las tres horas de ruta.

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