Obituario

Ángel Erburu Villanueva, sacerdote y profesor en Pamplona

Ángel Erburu Villanueva.
AmpliarAmpliar
Ángel Erburu Villanueva.
Ángel Erburu Villanueva.

CerrarCerrar

Pilar Fernández Larrea

Publicado el 31/05/2024 a las 07:25

El 22 de mayo de este 2024 falleció en Pamplona el sacerdote Ángel Erburu Villanueva. El funeral se celebró un día después en Espinal, donde había nacido el 5 de febrero de 1934. Contaba pues 90 años y una densa andadura que le llevó por distintos puntos de la geografía navarra en su labor pastoral, prácticamente las últimas cuatro décadas, en la parroquia de Ermitagaña de Pamplona.

Ángel Erburu era hijo de Micaela y de Ildefonso, creció en una familia de once hermanos, de los que cuatro atendieron a su vocación religiosa: dos hermanos ingresaron en la orden de los Capuchinos y una hermana fue integrante del instituto secular Vita et Pax, fundado por Cornelio Urtasun Irisarri, también natural de Espinal, en el valle de Erro.

Ángel entró en el seminario de Pamplona en 1946, donde formó parte de la promoción que se conoció como Ederrena (La más hermosa). Estudió cinco años de Latín y Humanidades, otros tres de Filosofía y cuatro de Teología y fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1958 con otros 40 seminaristas.

Su primer destino pastoral le llevó cerca de su casa, a Orbara, en el valle de Aezkoa, donde permaneció quince años, hasta 1973, los últimos ocho también con la parroquia de Aria. Tal y como indicó en su homilía el vicario general, Miguel Larrambebere, concelebraron en el funeral de Ángel Erburu, entre otros, José Luis Molinat, quien le sucedió como párroco en Aria y Orbara, y Agustín Elizalde que coincidió con Erburu en Aezkoa.

En 1973 fue destinado a Pamplona, donde ejerció como profesor de Religión en el instituto Irubide de la Txantrea hasta 1985 y desde esa fecha en el instituto Navarro Villoslada de Ermitagaña, “donde celebrada misa en los recreos para un escogido grupo de alumnos y profesores”. Fue además capellán del colegio Amor de Dios de Burlada, hasta 1976 y de las Franciscanas Misioneras hasta 1999.

Pero, tal y como subrayó en su homilía el vicario, la labor pastoral de Erburu fue especialmente prolija en la parroquia de Santa María de Ermitagaña, desde 1979 con su primer párroco, Luis Morondo, y en la de la Sagrada Familia de Mendebaldea desde 2005, en las que ejerció de coadjutor. También atendió la parroquia de Sarasate, en la Cendea de Iza, entre 1998 y 2015. Sirvió en las parroquias “hasta que físicamente no pudo más”. La de Nochebuena de 2022 fue su última misa como concelebrante.

Desveló Miguel Larrambebere que Ángel Erburu “tenía ya preparada una habitación en el Retiro Sacerdotal del Buen Pastor, pero se las ha arreglado para despedirse de este mundo sin pisar la residencia”.

Reparó el vicario en que era “un hombre de temperamento, pero al mismo tiempo acogedor, amable y cordial, amante de su vocación y de su familia por la que tanto ha hecho y que tanto ha hecho por él y amante de su pueblo al que acudió con frecuencia”. Dijo de él que fue un “sacerdote cumplidor, disponible, cercano buen predicador”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora