Emprendedoras
Naasie Murad, panadera en una localidad de 20 habitantes
Esta panadera de Idoate es una de los 135 emprendedores que han apoyado Cederna Garalur para impulsar la creación de empleo en la Montaña navarra


Publicado el 09/09/2023 a las 06:00
Naasie Murad Murad abrió hace dos semanas una panadería en una localidad de apenas veinte habitantes. En la primera casa a la derecha, se encuentra la Panadería-pastelería Idoate.
Naasie llegó a Idoate (Valle de Izagaondoa) desde Bulgaria. La motivación detrás de esta aventura fue encontrar un lugar para enraizarse en la región navarra y abrirse camino en el mundo de la repostería. Con seis hijos bajo su cuidado, la determinación de la repostera era doble: buscar conciliar su amor por la panadería con el importante papel de ser madre.
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El secreto del éxito en el obrador de Naasie radica en la combinación de tradición y dedicación. Su cocina, cuenta con un rústico horno de leña que impregna a cada creación ese “aroma inigualable” que solo algunos pueden brindar: “Preparo todo la noche anterior. Empiezo haciendo la masa y después lo horneo. Así al día siguiente está todo fresco y recién hecho. Además, con horno de leña, todo sabe mejor”. Pero el toque maestro reside en la masa madre, preparada al más mínimo detalle, otorgándole a cada producto un sabor y una textura inigualable. Bollos, pastas, pan de repostería, pasteles y bizcochos son solo algunas de las opciones de su carta. Y no son solo los izagaondoarras los que lo disfrutan: “Vienen los vecinos del pueblo, pero también del pueblo de al lado y gente que está de paso”. La jornada en la panadería inicia antes de que el sol salga.
Naasie confiesa que uno de los mayores anhelos que le impulsaron a emprender este camino, fue el deseo de trabajar cerca de su hogar y así, poder cuidar a sus hijos: “Si he puesto en marcha en negocio, ha sido porque lo tengo al lado de casa y así puedo encargarme de mis hijos”. Ahora, ese deseo se ha materializado en forma de panadería, ubicada a escasos pasos de su casa, permitiéndole disfrutar cada día de la cercanía con su familia y, al mismo tiempo, contagiar su pasión a quienes se acercan a su local.
Así, entre el calor del horno de leña y el corazón latente de su masa madre, Murad Murad demuestra que la pasión y el esfuerzo se funden, llevando a su pequeña localidad la magia de su talento y el amor por la tradición de la repostería navarra.