MEDIO AMBIENTE

Susurros de la Foz de Lumbier

Una cría de buitre leonado, el río Irati, una persona del futuro... son algunas de las voces que dan vida a los ‘Paisajes sonoros en la Foz de Lumbier’. 

Uno de los cinco paneles con código QR instalados en la foz de Lumbier
AmpliarAmpliar
Uno de los cinco paneles con código QR instalados en la foz de Lumbier
Uno de los cinco paneles con código QR instalados en la foz de Lumbier

CerrarCerrar

Aser Vidondo

Publicado el 05/02/2022 a las 06:00

"En Navarra me llaman foz. En otros sitios, garganta o desfiladero. Soy un corte provocado por el río con grandes valores ecológicos. Una Reserva Natural para la preservación y mejora de mis formaciones geológicas, especies, ecosistemas... Soy memoria y soy futuro. Formamos parte de una gran cadena, y hoy te toca ser uno de sus preciados eslabones”. La Foz de Lumbier toma la palabra. Susurra al oído del visitante. Llama su atención a través de narraciones en primera persona. Y todo ello de la mano de un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Lumbier con dos objetivos: dar a conocer más a fondo este espacio de alto valor ecológico y fomentar una mejor conservación del mismo contando con la colaboración del visitante.

Esta propuesta, ‘Paisajes sonoros en la Foz de Lumbier’, cristaliza sobre el terreno a través de 5 postes de madera, antiguas traviesas de ferrocarril, coronados con paneles que comprenden códigos QR. Enlaces que, colocando sobre ellos la cámara del teléfono móvil, redirigen a 5 narraciones protagonizadas por la propia foz y otros ‘personajes’ como el río Irati que la atraviesa, los buitres que la sobrevuelan o una persona del futuro. A través de sus reflexiones, acercan al turista de una forma amena a distintos aspectos de interés en torno al espacio en apenas un kilómetro de recorrido.

“El resultado ha sido espectacular y ofrece un plus a la visita”, considera la alcaldesa, Rocío Monclús (AIL). Sobre un coste de unos 3.800 euros, se ha obtenido ayuda del 80% del Gobierno de Navarra (Red Explora). El proyecto ha sido trabajado de la mano de Cederna Garalur, cuyo agente de desarrollo en el Prepirineo, Carlos García, añade que “lo más innovador es que la intervención no solo está centrada en informar, sino también en sensibilizar sobre cómo comportarse en una Reserva Natural”.

La iniciativa presenta “un hilo narrativo homogéneo” que “motiva a la búsqueda de todos los paisajes sonoros”. Comienza con un mensaje de bienvenida de la propia foz. “Ve despacio y guarda silencio. Enfócate en las sensaciones. Soy mucho más que un imponente cañón fluvial tallado a lo largo de millones de años por el río”, afirma.

Y ese río, el Irati, es quien toma la palabra en segundo lugar. “Mi suave murmullo o mi grave rugido te acompañan en este paseo”, refiere. “Añoro ese largo y ruidoso ferrocarril que tantas veces vi pasar con alegres cabecitas humanas asomándose”. Una alusión obligada al Tren Irati que circuló por la foz entre 1911 y 1955.

El tercer poste se dedica a los habitantes alados mayoritarios de los roquedos de la foz: los buitres leonados. Y se da voz a una cría. “¿Te gusta mi casa? ¿Grande, verdad? No tires basuras, porque llegarán a los nidos. Y no grites, que me asusto con los ruidos”.

Protagoniza la cuarta parada una persona que aún no ha nacido. “Me faltan 331 años. Pero deseo poder disfrutar de la foz y de esas maravillas que tú gozas hoy. Así que llévate la experiencia, pero deja las flores, los frutos... Todo lo que con tanto esmero se ha cuidado para tu disfrute”, dice.

La visita se cierra con una despedida que narra la propia foz. “Agradezco tus cuidados. Esperamos volver a verte pronto y que cada visita sea fuente de paz y disfrute. ¡Hasta la próxima!”.

Auge de visitantes con la pandemia: 129.000 en 2021

La necesidad de tomar el aire en espacios naturales huyendo además de las aglomeraciones de la ciudad se ha disparado con la pandemia de covid. Así lo reflejan los datos de visitantes de la Foz de Lumbier. Si en 2019, año prepandemia, fueron 100.000, en 2020 hubo 99.000 (pero con 3 meses de confinamiento primaveral) y el pasado 2021 la cifra se elevó a 129.000. Para atender toda esta demanda, el Ayuntamiento de Lumbier ha aprobado una Ordenanza reguladora del área de acogida de la foz, y pide al Gobierno una regulación turística global de este espacio protegido. “Es una Reserva Natural. Puedes visitarla y pasear, pero no emplearla como zona de recreo, para pasar el día, comer, poner música... Es algo que está pasando y eso no puede ser”, afirma la alcaldesa.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora