Flora
Recogidas en el Pirineo 600.000 semillas para proteger el futuro del boj
Se suman a las 165.000 de la campaña de 2020 y se aspira a crear un banco de semillas ante la plaga de la polilla del boj


Publicado el 06/10/2021 a las 06:00
El trabajo comprometido, voluntario y constante sigue dando sus frutos. Y nunca mejor dicho. Este verano se ha dado un paso de gigante dentro de un ambicioso proyecto llamado a proteger los bojedales del Pirineo, seña de identidad natural, del imparable y arrasador avance de la polilla del boj, especie invasora asiática presente desde hace años en Navarra. Completada la segunda campaña de recogida de semillas de boj al amparo de la iniciativa EzpelZaintza2050, se han recolectado unas 600.000, cifra muy superior a la de 2020 (fueron 165.000).
“La respuesta ha sido extraordinaria”, valora Nayara Tanit Ibáñez, coordinadora de esta iniciativa nacida en Abaurrea Alta (Aezkoa) que ha tomado forma constituyéndose en una asociación sin ánimo de lucro. Ejecuta acciones de concienciación y educación sobre la conservación de bojes y el control de la plaga “articulándose desde la acción civil comunitaria”. Este año, además de incrementar el banco de semillas (para afrontar a futuro una posible repoblación de los montes), se han promovido la colocación de trampas para polillas en el Pirineo y el asesoramiento a una docena de municipios sobre posibles estrategias para su manejo y control.
“También se elaboró un estudio y el 70% de los municipios consultados desconocía la existencia e impacto que la plaga tendrá en su territorio, exigiendo la mayoría más acciones para su control”, repasa Tanit. Recuerda además que “la polilla tarda entre 5 y 10 años en acabar con los bojedales salvajes (su oruga se alimenta de este arbusto)”. “Aunque un 25% de los bojes atacados rebrotan con el tiempo, mueren de manera definitiva ante un segundo ataque”, advierte.
En el Pirineo, asegura, “la mayor parte de los bojedales están sanos aún o tienen sutiles daños”, si bien “hay zonas con bojes defoliados y varios afectados por un hongo relacionado con la presencia de orugas de Cydalima perspectalis”.
AVANCE DE LA RECOGIDA
En este contexto, y temiendo su avance por la zona, un grupo de vecinos coordinó una primera recogida de frutos en 2020 para afrontar un banco de semillas. “Fueron 40 personas en 10 equipos y recogieron 20 kg y 100 gramos en Abaurrea Alta que se tradujeron en 165.000 semillas. Este año, han sido 80 personas en 17 equipos, y se ha llegado a 74 kg y 772 gramos, estimándose en unas 600.000 las semillas. Principalmente de Abaurrea Alta, pero también de Orbaizeta, Ezcároz, Jaurrieta y Usetxi”, repasa Nayara Tanit. El sábado hubo un acto de reconocimiento a esta labor voluntaria.
“Urge un compromiso serio, coherente y contundente para frenar la plaga. La polilla del boj no está reconocida legalmente como especie invasora y no se han aplicado las leyes necesarias para su control”, censura Tanit.