Las osas despiertan de su hibernación sin huella en Navarra ni oseznos
Una de las hembras se habría situado en la vertiente francesa y la otra en otra comunidad


Actualizado el 18/04/2020 a las 06:00
Los indicios que maneja el departamento foral de Medio Ambiente apuntan al regreso de las osas eslovenas Sorita y Claverina a sus dominios de los Pirineos. Las informaciones compartidas a ambos lados de su vertiente señalan su reaparición, concluido el período de hibernación. “Parece que las osas han salido ya de la hibernación, pero no hay constancia de su presencia en Navarra”, concluye el departamento a partir de las observaciones realizadas por sus técnicos.
Las primeras impresiones son en teoría tranquilizadoras para los ganaderos del valle de Roncal, los más perjudicados por la sucesión de ataques a sus rebaños atribuidos a Claverina.
Las averiguaciones cotejadas por Medio Ambiente indican que una de las hembras frecuenta la vertiente francesa. La segunda osa ha dejado un rastro en España, “pero no en territorio navarro”. Por sus localizaciones anteriores a su reclusión, Sorita fijó su territorio en el Béarn francés, Claverina se inclinó por Aragón y Navarra.
Sin confirmarlo, las sospechas de los técnicos es que ninguna de las dos ha tenido descendencia. De ser así, los vaticinios apuntados en sentido contrario antes del período invernal no se habrían cumplido. Como indicó entonces el FIEP Grupo Oso Pirineo francés, los acoplamientos de Sorita “con los machos Rodri y Neré, probados por el ONCFS (Oficina Nacional de la Caza y la Fauna Salvaje), deberían llevar al probable nacimiento de cachorros la próxima primavera”. “Se ha acoplado -añadió la propia entidad- con los machos presentes en el territorio, lo que debería permitir que los oseznos sean perdonados, al contrario de lo que pasó la pasada primavera”. Su apunte fue realizado como aclaración al fatal desenlace de dos oseznos de Sorita tras su primera hibernación en el Pirineo por ataque de un macho.
‘CLAVERINA’
En agosto, durante una manifestación en Huesca, trascendió el número de ataques a rebaños de Ustárroz e Isaba por parte de Claverina a lo largo de nueve meses. Según se apuntó entonces, hubo constancia de al menos 24 incursiones en acotados o terrenos donde pastaban ovejas.
El Gobierno francés introdujo a las dos osas eslovenas en otoño de 2018 dentro de un plan de recuperación de la especie en el Pirineo. La decisión suscitó opiniones divergentes, incluida la censura de los ganaderos.