Pasarela de Labrit
El Ayuntamiento de Pamplona, a la espera del proyecto de reparación de la pasarela
El concejal Fermín Alonso mantiene que se reparará la estructura haya acuerdo o no con las partes implicadas


Actualizado el 22/09/2020 a las 07:37
Cuando ya se han cumplido más de cuatro años del cierre de la pasarela de Labrit por varios desprendimientos -el 5 de julio de 2016-, el Ayuntamiento de Pamplona confirma que seguirá adelante con su reparación, haya o no acuerdo con las partes implicadas. Según confirma Fermín Alonso, el concejal de quien depende este malogrado enlace entre el Casco Viejo y el II Ensanche pamplonés, inaugurado en 2010, el Ayuntamiento no va a esperar a una sentencia en el caso de que no se llegase a un acuerdo.
“Nuestro objetivo es repararla y abrirla al tráfico peatonal. El objetivo en los años anteriores era el de derribarla. No podemos tener la pasarela cerrada 2, 4, 6 años. Si al final, esperamos a los tribunales, nos vamos a dentro de un año y medio. Si hubiese recursos, serían dos años más”, vaticina Fermín Alonso, concejal de Proyectos estratégicos, Movilidad y Sostenibilidad.
El pasado mes de enero, el Colegio de Ingenieros realizó la anunciada prueba de carga de la pasarela, cuyos resultados parecían demostrar que la reparación de la estructura era posible. Eso sí, con un coste estimado en 300.000 euros. Pero como ya aseguró el alcalde, Enrique Maya, y como confirma Alonso, otro de los objetivos en este proceso de reparación -que saltó de la ingeniería a la política- es que “no tenga ningún coste para los pamploneses”.
PROYECTO DE REPARACIÓN
Ahora, tras el parón de la pandemia, el Ayuntamiento espera a recibir ese proyecto de reparación con su coste definitivo, un dinero que tendría que adelantar el Consistorio y reclamarlo después, si no se llegase a un acuerdo con las partes implicadas. Lo que parece claro es que no hay un plazo estimado, como confirma el propio Fermín Alonso.
“No me atrevo a hacer predicciones. Con este tema, prefiero ser responsable. No hemos hecho grandes alborotos ni hemos sido populistas”, asegura, al tiempo que destaca la “imparcialidad” del informe resultante de la prueba realizada por el Colegio de Ingenieros. “Hasta entonces solo teníamos una aproximación teórica de la estructura que se ha demostrado que no era todo lo exacta que debía”, añade.
El análisis de la estructura realizado el pasado mes de enero incluía tres aspectos fundamentales. La prueba de carga dinámica, que buscaba analizar la frecuencia de vibración real de la estructura con el movimiento de dos personas de peso medio sobre la estructura. La tensión real de las chapas y de los elementos estructurales mediante la técnica de hole-drilling. Y el último, la inspección con videoscopio de los cajones interiores del nudo principal, así como de alguno del vano principal.