Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Pamplona

Los cambios de tráfico en el centro de Pamplona alimentan la polémica

Jardineras y pintura para unas transformaciones que, de momento, no respaldan al cien por cien vecinos o comerciantes. Pamplona apuesta por ganar espacio para peatones y bicis. ¿Funciona?

Los 'cuadrados' pintados en blanco, así como los pequeños cebreados no tienen otra función que hacer más amable la calzada.
Los 'cuadrados' pintados en blanco, así como los pequeños cebreados no tienen otra función que hacer más amable la calzada.
Actualizada 16/06/2020 a las 08:07

Como en una película en la que te levantas y, al mirar por la ventana, hay cambios que sigues sin comprender. Es la sensación que manejan vecinos y comerciantes de las últimas zonas remodeladas por el Ayuntamiento de Pamplona en beneficio de una mayor movilidad y con vistas a lograr que esa ansiada pirámide en la que bici y peatón se sitúen definitivamente en la cúspide preferencial. La calle Amaya, con una restricción y fecha de caducidad impactante, y Paseo de Sarasate, donde el espacio más cercano al Casco Viejo sigue sin cuajar del todo entre los vecinos del centro de la capital.

Como se recordará, el nuevo bulevar que preside el Monumento a los Fueros se estrenaba hace aproximadamente un mes, donde los cambios siguen despertando interrogantes entre quienes transitan por la zona a diario. El pintado de blanco sobre la calzada, con una especie de cuadrados y un cebreado pequeño, hacen su función para tratar de amabilizar el paso y que la gente se anime a transitar por la carretera, ahora peatonal. Partiendo de la base de que el diseño viene dirigido por Seguridad Ciudadana, el modelo persigue motivar la movilidad peatonal y que no suceda como en el bosquecillo, donde los ciudadanos caminan solamente por las aceras.

Pese a todo, los vecinos siguen sin ver claro atravesar la calle para depositar la basura en la zona sur, la más cercana a Correos, además de cierto malestar por el paso continuado de villavesas frente a sus viviendas. “Quizá está pensando para que la gente venga a pasear, pero no se ha tenido en cuenta a los residentes ni el aparcamiento del Casco Antiguo”, entienden Rafael Echagüe y su mujer Claudia Larraín.

UN VISTO Y NO VISTO

Mientras, por otro lado, en la calle Amaya no salen de su asombro. Tras modificarse la primera mitad, la que abarca desde las inmediaciones de la Plaza de Toros hasta el cruce con Baja Navarra, el paso único y preferente de villavesas, taxis y bicicletas apenas tuvo 48 horas de duración. El caos generado en la zona llegó al consistorio a dar marcha atrás y volver a dejar que los coches sigan circulando como hasta ahora. Eso sí, en un único carril. “El espacio peatonal ganado a la calzada se mantiene, que en realidad era la transformación más importante, ya que ofrece seguridad y posibilita mantener el distanciamiento social”, explicaba el concejal Fermín Alonso.

SEGURIDAD PEATONAL

En este sentido, el edil apuntó a que se está llevando a cabo una recogida de datos a través de varias antenas de grabación en la que se contabiliza el número de vehículos, así como el camino por el que acceden y la ruta que siguen. “Iremos viendo cómo funciona antes de volver a aplicar cambios, ya que es importante tener en cuenta que los que suben de Labrit los hacen desde varios carriles y, de repente, tienen que circular por solamente uno”, añade el responsable de Movilidad.

De cualquier manera, Alonso fue tajante. No se acometerán más cambios antes de intervenir en Labrit. Los atascos y la confusión de los conductores ha sido argumento suficiente para tomar la decisión. Una salida que quienes van al volante no comparten en absoluto. “Estábamos deseando trabajar más cómodamente en este carril y ahora estamos peor. Nos amontonamos más”, coincidía Miguel, un taxista. La misma impresión la repetían este lunes desde las villavesas.

En la parte comercial y hostelera, el desconcierto es pleno. “Pensamos que es mucho más incómodo”, indican desde bares como la Jaula del Cuatro y Medio. La ganancia peatonal no compensa, dicen, la gran cantidad de coches que se acumulan en la vía. Recordemos que la calle Amaya suele soportar el paso de unos 20.000 vehículos diarios.

Etiquetas

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE