La Iglesia de San Lorenzo recoge juguetes para niños desfavorecidos
En veintitrés días, desde el 25 de noviembre hasta este lunes, se han entregado más de 10.000 juguetes


Actualizado el 17/12/2019 a las 06:00
Este lunes finaliza la IV edición de recogida de juguetes organizada por la Iglesia de San Lorenzo. Este año se ha recolectado, en tan solo veintitrés días, más de 10.000 juguetes que irán destinados a las familias de más desfavorecidas de Pamplona.
La iniciativa solidaria, que comenzó el 25 de noviembre, surgió hace cuatro años como indicación de un grupo de personas que la habían llevado a cabo años anteriores. Una propuesta que San Lorenzo acogió con gran entusiasmo. “Por diversos motivos la organización encargada cesó. Nosotros comenzamos en el año 2016 de una forma más humilde y con personas que eran conscientes de lo que había que hacer. Gracias a Begoña Alfaro y a otras personas que fueron las que empujaron y las siguen colaborando”, señaló el párroco Javier Leoz.
A través de la campaña se intenta fomentar en los niños, y en el ámbito familiar, valores como la solidaridad, la generosidad, el altruismo y la conciencia de saber que hay gente necesitada. Pero a veces desprenderse de los juguetes resulta una tarea complicada para los más peques. Así lo explicó Javier Leoz: “San Fermín, en esta campaña, echa un gran capote y se nota. Vienen familias enteras, con sus hijos, con bolsas a rebosar de juguetes. Incluso algunos niños lloran cuando dejan su “juguete preferido” pero en cuanto ven a San Fermín y se les explica el contenido de lo que hacen, se van tan felices”.
Asimismo, continuó diciendo que “la respuesta es impresionante. Este año la campaña ha sido un goteo constante. Hay que decirlo. San Fermín, que todo lo ve, lo bendecirá”.
Los juguetes que llegan a San Lorenzo no solo provienen de Pamplona sino que, debido a la devoción de algunas personas a San Fermín, distintos lugares de Navarra envían los juguetes a través de compañías de reparto. “Incluso algunos devotos, de fuera de España, realizan alguna pequeña transferencia para que compremos los juguetes en su nombre. Lo de ‘Con San Fermín a un niño harás feliz’, cala.”, explicó emocionado Javier Leoz.
El único elemento imprescindible de la campaña es que los juguetes se encuentren en perfecto estado. Una condición necesaria para que puedan tener una segunda vida. Javier Leoz afirmó: “No es una convocatoria destinada a que le gente se desprenda de aquello que no le sirve sino de aquello que puede hacer un bien y que estimula el valor de la generosidad y solidaridad. Además, añadió que “tampoco se trata de “limpiar” lo que hay en casa. La iniciativa es, ni más ni menos, recoger los juguetes en buen estado, que incluso no han utilizado, para ponerlos a disposición de muchas familias que teniendo niños carecen de posibilidades para hacerles un regalo. Muchísimos juguetes llegan prácticamente nuevos. Incluso algunos de mucho valor”.
Patinetes, bicicletas, juguetes didácticos, monopatines, puzzles, juegos didácticos y por supuesto el imprescindible peluche son algunos de los juguetes que se acumulan en una de las salas esperando a que lleguen a unas manos nuevas. Para el reparto, la Iglesia de San Lorenzo se pone en contacto con otras parroquias y con distintas asociaciones socio-asistenciales. “Ellos nos hacen llegar una lista con el número, más o menos, de juguetes necesarios y son ellos mismos los que los entregan. Si no esto sería una locura a la hora de repartir uno por uno”, explicó Javier Leoz.
Pero también hay hueco para los juguetes más viejos de nuestras casas. “Pese a que no tenemos tiempo para recuperar los que llegan con alguna deficiencia. En todo caso se dejan para el final y, si alguna familia se lo quiere llevar sabiendo que tiene algún desperfecto no hay inconveniente alguno. Pero en principio hay que decir que a la Capilla de San Fermín llegan la mayoría en muy buen estado”.