La nueva imagen de Navas de Tolosa y Bosquecillo tras la 'amabilización' de octubre
Padre Moret, Chinchilla, Sandoval, y Yanguas y Miranda tendrán sus remodelaciones, donde la prioridad será del peatón
Actualizado el 22/03/2018 a las 15:36
Pamplona se pone manos a la obra y lanza la segunda remesa de actuaciones para potenciar el Plan de Amabilización. Ahora, el siguiente paso será la consolidación de la calle Navas de Tolosa para transformarla en zona de coexistencia con tránsito de autobuses urbanos, dotar la calle peatonal del Bosquecillo con un diseño más funcional, urbanizar definitivamente para el peatón los espacios ganados a la calzada y, en general, impulsar medidas técnicas que clarifiquen y mejoren el tránsito de peatones y ciclistas por el entorno de las calles Padre Moret, Sandoval, Navas de Tolosa, y Yanguas y Miranda. Estas son las líneas maestras que guiarán el proyecto de las obras que, a partir de octubre, darán paso a la segunda fase de la remodelación del centro de Pamplona.
Según las previsiones del área de Proyectos del consistorio, la inversión, que se centrará en un 85% en el ámbito comprendido entre la iglesia de San Lorenzo y el Parlamento de Navarra, será aproximadamente de 1,2 millones de euros.
SEÑALES Y COLORES
La intervención engloba el entorno de las nuevas zonas peatonales localizadas en las calles Bosquecillo y General Chinchilla, donde se llevará a cabo una urbanización basada en ‘intervenciones tácticas’ centradas en adecuar los espacios al concepto de ciudad sostenible. “Daremos protagonismo a peatones, bicicleta y transporte público, utilizando mobiliario urbano y señalización horizontal”, explicó la responsable de Proyectos del Ayuntamiento de Pamplona, Cristina Arregi, para quien este tipo de intervenciones son “más ágiles” y “económicas” que los procesos de transformación urbana tradicionales.
También se adecuará la calle Padre Moret, donde los esfuerzos se concentrarán en la señalización horizontal para conseguir una separación correcta de los diferentes espacios. Así, se mejorará la caracterización de las prolongaciones del espacio peatonal y la calzada se destacará como ciclocalle. También, en la confluencia de Padre Moret, Navas de Tolosa y Yanguas y Miranda, se pintarán mallados amarillos para evitar que vehículos privados bloqueen el tránsito de los autobuses. En este sentido, en las calles Sandoval y Julián Arteaga se plantea una revisión de la señalítica del suelo para reforzar el tránsito de vehículos vecinales y el acceso a las plazas rojas de rotación en horario comercial ubicadas en Sandoval.
Las obras se ‘aprovecharán’ para adaptar San Lorenzo y San Gregorio a la normativa de accesibilidad (escaleras y rampas), así como renovar redes de saneamiento, telecomunicaciones y alumbrado.
El objetivo es crear una zona de libre tránsito para peatones y medios sostenibles que unifique la Taconera y la Ciudadela a través del Bosquecillo y General Chinchilla. “Ahora no se está explotando y vamos a remediarlo”, esgrimió la directora de Conservación Urbana Cristina Arregi.