El encierro vuelve a Pamplona en pleno mes de enero
El rodaje de la película ‘Perdiendo el este’ recrea un encierro y las fiestas de Pamplona en pleno mes de enero
Actualizado el 31/01/2018 a las 11:02
La escalera de San Fermín se ha quedado este año con un solo peldaño. Al calendario de Pamplona se le han caído de repente más de 150 hojas y, sin llegar a febrero, se plantó este martes en pleno mes de julio. El culpable es el rodaje de Perdiendo el este, la película dirigida por Paco Caballero que reconstruyó las fiestas de la ciudad sin reparar en los termómetros y situó a sus actores en un encierro en el que, sin embargo, no había toros. Las imágenes generales de ambiente, en la que sí aparecen los astados, fueron grabadas en los últimos tres encierros reales de los Sanfermines de 2017.
Perdiendo el este es la secuela de Perdiendo el norte, una de las películas españolas más taquilleras de 2015 (recaudó 10,5 millones de euros). Si aquella trataba la salida de jóvenes al extranjero por culpa de la crisis, concretamente a Berlín, ésta va más allá y envía a los personajes a China, con la excusa de que al personaje de Braulio (Julián López) le sale una beca de investigación, y también una novia, en Hong Kong.
Este martes, Julián López, Miki Esparbé, Silvia Alonso y Chacha Huang y el resto del reparto hacía frente al frío con camisetas térmicas, parches que dan calor y entre toma y toma se arropaban con mantas y abrigos. Con ellos, alrededor de cien figurantes participaron de escrupuloso blanco y rojo, entre los que había corredores habituales de los encierros.
El tiempo ha querido ser protagonista de este rodaje. En realidad, algunas de las secuencias sanfermineras estaba previsto que se rodaran el viernes pasado, pero fue un día en el que prácticamente no paró de llover en Pamplona. Las previsiones meteorológicas hicieron reaccionar al equipo, que cambió los planes y así la semana pasada se grabaron las escenas de interior y dejaron los exteriores para ésta.
Los platós se han construido en el edificio IWER de la Rochapea, donde se han recreado los pisos en los que viven los personajes en Hong Kong. Las instalaciones no están insonorizadas y el ruido del chaparrón se colaba en los micrófonos, por lo que cuando la lluvia arreciaba con fuerza hubo que parar las tomas.
HERIDO EN PUENTE LA REINA
El lunes el equipo se trasladó a Puente la Reina, donde tuvieron un susto mientras rodaban una carrera del encierro, también sin toros. Los figurantes provocaron una montonera muy similar a la de los encierros reales y uno de los participantes tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital con una luxación en el codo.
Este martes, el rodaje se centró en la plaza consistorial de Pamplona y hoy, miércoles, concluirán en un pequeño tramo de la calle Mercaderes. Después queda una semana más de rodaje en Madrid.
Pero quizá el mayor reto de la película no haya sido montar unos Sanfermines en enero, sino transformar el aeropuerto de Noáin en una terminal del de Hong Kong. El rodaje, de hecho, arrancó en la antigua colonia británica el pasado 8 de enero, y permanecieron allí durante una semana. Pero el aeropuerto de la ciudad, un monstruo diseñado por Norman Foster con capacidad para trasladar a 35 millones de pasajeros al año, no era un sitio fácil para rodar, por problemas de seguridad y de permisos. El guion del filme situaba allí una breve secuencia con tres personajes y se optó por convertir el de Pamplona en el aeropuerto de Hong Kong. “Con el equipo de arte que tenemos, que son unas máquinas, prácticamente calcaron aquí una de las terminales pequeñas del aeropuerto de Hong Kong y quedaba tal cual, es difícil distinguir uno y otro”, asegura el productor y guionista Antonio Sánchez. La película es una producción de Aparte, Atresmedia y Warner Bros.