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Una nueva agresión pone en entredicho la seguridad de los chóferes de villavesa
El último incidente, el octavo este año, se produjo el día 1, a las 8 de la tarde, en Merindades


Actualizado el 11/08/2017 a las 09:14
El pasado martes 1 de agosto un conductor del transporte urbano comarcal sufrió una agresión física y verbal por parte de una usuaria del servicio. Es el octavo incidente en lo que va de año y los profesionales al volante de las villavesas en Pamplona y la Comarca insisten en pedir más protección. De una parte incrementando el número de mamparas en el puesto del chófer.
Actualmente cuentan con ellas seis de los 140 autobuses de la flota. De otro lado, reclaman “una mayor implicación del Ayuntamiento de Pamplona. Concretamente del área de Seguridad Ciudadana”. Así lo explicaba ayer Juan Antonio Aldudo, miembro del comité de empresa de TCC, sociedad concesionaria del servicio. Los trabajadores se muestran indefensos y consideran necesarias varias medidas, entre ellas reforzar la presencia policial en paradas o líneas en las que se concentran los incidentes.
En protesta por la nueva agresión, los chóferes se concentrarán el próximo miércoles, día 16, como hacen desde que activaron el protocolo para cada episodio. Por la mañana se situarán frente a la sede de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, entidad pública gestora del servicio, y por la tarde, en la plaza de Merindades, una de las zonas más transitadas y de mayor tráfico de la ciudad, con el fin de hacer visible la situación.
La flota del transporte urbano estrenó las mamparas de seguridad hace apenas mes y medio, cuando se presentaron doce nuevos vehículos, seis de ellos con las mamparas que protegen al conductor, pero también lo alejan del trato directo con el viajero. La Mancomunidad anunció el sistema de seguridad como proyecto piloto. Y valorará después si se extienden a más vehículos. Las incorporó tras aprobarlas, por unanimidad, en su asamblea de junio. Para ello fue necesario modificar la Ordenanza del Transporte, también lo hicieron para incrementar la cantidad económica de las sanciones en caso de infracciones.
El conductor agredido el 1 de agosto sí ha presentado denuncia, igual que han hecho otros compañeros afectados este año. Los dos episodios anteriores tuvieron lugar en Sanfermines, el último en la noche del 12 al 13 de julio. Y el día 14 varios conductores se concentraron frente al Ayuntamiento de Pamplona con el lema ya, lamentablemente, habitual: “No más agresiones. Villavesas. Erasorik Ez”.