HistorIA
La bofetada a un chiquillo que terminó a pedradas junto al portal de Tejería de Pamplona
Un artículo de la Universidad Complutense analiza los conflictos entre soldados y población civil en la Pamplona del siglo XVI


Publicado el 29/10/2026 a las 05:00
Abril de 1519, junto al desaparecido portal de Tejería de Pamplona (donde ahora se ubica el final de la calle Estafeta). Un grupo de campesinos charla amistosamente. Un muchacho atraviesa la puerta persiguiendo a un ave (podría ser una gallina). Tres soldados aparecen en la escena. Uno de ellos, Francisco de Marquina, detiene y reprende al niño. El soldado llega a pegar una bofetada al chiquillo, lo que provoca la reacción de los campesinos que observaban la escena.
Este episodio es real. Lo narra en un exhaustivo artículo de 'Cuadernos de Historia Moderna', de la Universidad Complutense de Madrid, el doctor en Historia José Miguel Escribano Páez. Bajo el título de 'Más allá de la venganza: violencia civil contra soldados en una ciudad de frontera (Pamplona 1519-1596)' recoge numerosos episodios —muchos de ellos con nombres y apellidos— de conflictos entre soldados y población civil en la Pamplona del siglo XVI. Aunque la conquista de Navarra por Castilla estaba reciente, la mayoría de trifulcas entre unos y otros tenían que ver más con los roces del día a día (y sobre todo, con el honor) que con un fervor navarrista.
Volvamos a aquella apacible tarde de 1519 en Pamplona. Uno de los campesinos llamó "villano" —muy de la época— al soldado Marquina por el bofetón que pegó al muchacho. Aunque los compañeros militares intentaron frenar una pelea, no consiguieron evitar el encontronazo entre los dos grupos. En medio de la trifulca, los soldados desenvainaron sus espadas, lo que provocó la rápida huida de los campesinos.
A PEDRADAS
"Pero al cruzar la muralla se revolvieron y consiguieron reducir a pedradas a Marquina", cuenta Escribano en su artículo. En ese momento, un vecino se acercó al soldado malherido por las pedradas. Según se recoge en las actas de los Tribunales Reales del Archivo Real y General de Navarra, el pamplonés que ayudó al soldado fue misericorde, pero también reprochó con dureza su acción con el niño. "Vuestra merced merecéis lo que tenéis y merecierais mucho más mal de lo que tenéis y no tenéis tanto mal como merecéis", le espetó.


Son varios los casos que recoge Escribano en su artículo, algunos con resultado de muerte. Muchas desavenencias procedían de la precaria situación de los soldados, algo que ya advirtió las Cortes de Navarra, y porque su presencia les obligaba a convivir con los vecinos de Pamplona, en sus viviendas, de alquiler.
"El catálogo de la sección de tribunales reales del AGN incluye unas 700 referencias a procesos por agresión o muerte durante el siglo XVI. Según la denuncia; en 21 casos los soldados aparecen como agresores de civiles, en 13 los soldados figuran como víctimas de sus compañeros de armas y en 31 casos son sus agresores civiles", detalla Escribano en su artículo.