Urbanismo
Pamplona descarta la amabilización del eje Baja Navarra-avenida del Ejército por el riesgo de congestión
El equipo de Asiron asume las "dificultades" que plantea dar prioridad peatonal y ciclista a una vía por la que pasan 37.000 vehículos diarios


Publicado el 27/10/2026 a las 12:54
El Ayuntamiento de Pamplona ha anunciado este martes que descarta de momento transformar el eje viario de la avenida del Ejército, Baja Navarra y carretera de Badostáin "debido a las dificultades que plantea en la actualidad una obra de tal magnitud". El primer análisis de movilidad que se ha hecho para este proyecto advierte de "posibles situaciones de congestión y de desplazamiento del tráfico a vías adyacentes", por lo que exige medidas adicionales de disuasión del vehículo privado y una mejora paralela de la oferta de transporte público.
En octubre de 2025, el Ayuntamiento de pamplona y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona firmaron un protocolo para analizar un eje sostenible y con prioridad para el transporte público desde el cruce de Pío XII con la avenida del Ejército y hasta el cruce que conecta Mendillorri con Lezkairu y el Segundo Ensanche. Son 2,4 kilómetros que atraviesan la ciudad de este a oeste, pasando por las plazas de Merindades y Príncipe de Viana y con densidades de tráfico de hasta 37.000 vehículos por día.
El estudio de esta transformación lo está llevando a cabo la empresa DH Proyectos de Ingeniería con un presupuesto de 74.380 euros, IVA no incluido. El ayuntamiento ya tiene un primer avance del estudio, con propuestas para la accesibilidad peatonal y ciclista, la mejora del transporte público y el calmado de tráfico. La conclusión es que eliminar uno de los dos carriles de circulación por sentido tiene numerosos riesgos si no se le da a los conductores rutas alternativas.
Así, el ayuntamiento ha optado por pasar la pelota a la Mancomunidad. "Dado que el estudio trasciende el ámbito estrictamente local y presenta implicaciones en el funcionamiento del sistema comarcal de movilidad, se considera necesario incorporar sus resultados y propuestas al proceso de actualización del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que prevé acometer la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. El Ayuntamiento de Pamplona ha descartado, por el momento, actuar en la avenida Baja Navarra, debido a las dificultades que plantea en la actualidad una obra de tal magnitud y a la espera también de la redacción de ese PMUS", dice la nota de prensa municipal.
El estudio integra actuaciones en la avenida del Ejército, Conde Oliveto, la avenida Baja Navarra, la carretera de Badostáin y la carretera de Sarriguren. El documento de avance del estudio se centra en el tramo oeste, desde la avenida del Ejército hasta la carretera de Badostáin, quedando pendiente la definición de los tramos correspondientes a la carretera de Sarriguren. Ese avance recoge la creación de un carril bici direccional central en gran parte del eje, la conversión de la plaza Merindades en bulevar peatonal con traslado de la fuente incluida o el rediseño de la plaza Príncipe de Viana para ganar superficie peatonal y zonas ajardinadas.
El estudio prevé mejoras de cruces y recorridos peatonales e importantes actuaciones en la plaza de la Paz, la plaza Príncipe de Viana y la plaza de las Merindades, así como una configuración de la carretera de Badostáin vinculada al retranqueo previsto junto al Seminario.
En la plaza de Merindades, se contempla la eliminación de la glorieta actual y su transformación en un bulevar peatonal, que mejorará la continuidad y la permeabilidad de la avenida Carlos III. Se plantea la integración de la fuente ornamental existente, que se propone trasladar al sector sur, fuera del eje principal de circulación peatonal. Asimismo, se propone la peatonalización de las calles Navarro Villoslada y Teobaldos, en coherencia con las previsiones del PEAU del Segundo Ensanche.
La plaza Príncipe de Viana transformará su diseño actual de glorieta en una geometría elíptica, manteniendo su funcionalidad para el tráfico rodado, pero incrementando la superficie peatonal y las zonas ajardinadas y arboladas. Se crearán nuevas zonas de espera para viajeros, con espacio para marquesinas y áreas verdes ajardinadas, que mejoran el confort y la calidad del espacio público. La fuente ornamental se conservará en el islote central. Se plantea también la peatonalización de las calles Sancho el Mayor y Emilio Arrieta, en consonancia con lo recogido en el PEAU del Segundo Ensanche.
En el tramo oeste del ámbito, se propone un carril bici bidireccional central, segregado de la calzada mediante franjas ajardinadas para evitar conflictos con las paradas de las villavesas y conseguir una mejor continuidad ciclista. En la carretera de Badostáin, se plantea un carril bici lateral protegido dando continuidad a la red ciclista ya existente en la carretera Sarriguren. Las mejoras en el transporte público se circunscriben principalmente al diseño de carriles de uso exclusivo y reservado para buses y taxis, extendiendo a lo largo de todo el eje la solución ya implementada en Conde Oliveto y Baja Navarra.
El corredor sostenible previsto en el ámbito de actuación se apoya también en una infraestructura verde continua donde el arbolado, los estratos arbustivo y herbáceos, los sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS) como se ha hecho en el barrio de Iturrama.