Fiestas en Navarra
Hermandad bajo sombrillas en Huarte
La costillada de Huarte reunió a muchas cuadrillas el tercer lunes de septiembre. Desde la noche del domingo algunas buscaron espacio para asegurar la sombra
Publicado el 21/09/2026 a las 21:53
Sombrillas y costillas. Un cielo despejado y los 28 grados que marcaba el termómetro este lunes al mediodía a la sombra en Huarte invitaban a buscar refugio natural o artificial para el sol abrasador durante la costillada del día de la Hermandad. Reservada para el tercer lunes de septiembre y epicentro festivo en la villa desde hace décadas. La cita volvió a mostrar su capacidad de convocatoria. Reunió a cientos de participantes. Muchos grupos, de mediana edad principalmente, pero también veteranos de los que acumulan historias como para rellenar un libro se reunieron en torno al mediodía en El Ferial mientras la comparsa seguía su recorrido y las txarangas amenizaban el momento de encuentros. Algunos incluso aprovechando bajeras y sociedades para ganar espacio y frescor.
Pero los preparativos comenzaron horas antes. Sobre todo entre los que no esperaron a la madrugada para reservar mesa como o tras veces y la noche anterior, tras el toro de fuego, aprovecharon para reservar con mesas la zona bajo los árboles todavía tupidos pese al estrés térmico y las semanas de verano sin apenas precipitaciones de lluvia. La previsión de éstos desplazó de su lugar habitual a los que, como en otras ocasiones, madrugaron para la operación de instalar mesas, jaimas, sombrillas y sillas para la cita de hermandad.
Es tradición entre muchos huartearras reservar días de vacaciones para las fiestas. Con la costillada del lunes y los calderetes y el concurso de disfraces del martes entre las preferencias de libranza. Tras un primer fin de semana de actividad y una noche del domingo de “tregua”, ropa blanca, pañuelos de cuadros en la mayoría de los casos y alguno rojo todavía, acudieron provistos de bebidas, ensaladas y las viandas para cocinar en los asadores distribuidos por el ayuntamiento, junto al carbón, en las inmediaciones del centro de salud. Algunos aprovecharon barbacoas caseras y alguna zona sombreada y entre todos pusieron color y olor en un pueblo que pese a su crecimiento ha conseguido mantener la esencia festiva.
