Sucesos en Navarra
La mejor pista del robo de los anillos, el estado de whatsapp de la esteticien: "Lo llevaba puesto en un selfie"
Desde que notó que le faltaban dos anillos en su casa de Pamplona, la víctima del hurto no dejó de vigilar la actividad de la mujer que había ido a su casa a hacerle las uñas: “Se los vi en una foto”


Publicado el 19/09/2026 a las 05:00
"Yo sabía desde el principio que se los tenía que haber llevado ella. Había venido a mi casa a hacerme las uñas, como llevaba haciendo en los últimos meses, y a la hora de marcharse, ya no supe de los anillos. Moví el mueble, pregunté a mis hijos. Tenía que haber sido ella, no había otra explicación. Estaba convencida de que no los había perdido o dejado en otro lado. Y así fue, ella misma se delató”.
Así de contundente se muestra relatando su historia la víctima del hurto de dos anillos valorados en 919 euros que en marzo desaparecieron del recibidor de su casa del barrio de San Jorge, en Pamplona, de 48 años. Casualmente, una hora después de que una esteticien acudiera a su domicilio, esta empleada de hostelería detectó la falta de las joyas, a las que está muy unida. Lo denunció en la comisaría de la Policía Nacional, que abrió una investigación al respecto. Concluyó hace unos días con el arresto de la mujer, que publicó una foto de ella con uno de los anillos en su estado de whatsapp, fue descubierta por la víctima, y por tanto detenida a comienzos de este mes de septiembre y acusada de hurto.
“Lo llevaba puesto en un selfie (autorretrato), así que tenía que haber sido ella. Yo sospechaba y vi que ella los había ido mostrando”, relata. Según su denuncia, en su piso no constaban marcas de que la cerradura de su vivienda hubiera sido forzada y a pesar de que los buscó, no halló las joyas en otro lado. La esteticien también rehusó volver a prestarle sus servicios, sacando excusas. “Era como que no quería darme cara”. Durante su estancia en la casa, la posteriormente detenida no tuvo ningún comportamiento que llamara la atención de la perjudicada, aunque sí dispuso de la oportunidad cuando la víctima la dejó sola unos momentos para traerle unas especias que iba a regalarle, pero la denunciante no podía evitar sospechar de ella, ya que no entendía si no cómo podían haber desaparecido. “Al tener su número de teléfono como contacto pues pude ver cómo ella publicó un tiempo después una serie de selfies en las que llevaba puesto uno de mis anillos y eran su estado de whatsapp (una publicación que consiste en una foto subida por la persona y que resume su estado de ánimo o comparte dónde o con quién se encuentra a través de esa imagen)”.
La duración de esa imagen asociada a ese número de teléfono se prolonga 24 horas y posteriormente desaparece, pero durante ese tiempo es visible para los contactos de la agenda de ese teléfono. “Guardé las capturas y fui a la policía”. Con los documentos, los investigadores de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Navarra procedieron a su identificación y a su detención. “Al verlos en la foto me llevé una mezcla de alegría y de enfado, sentí rabia”.