Hostelería
"Cambiamos todo y abrimos una cafetería": la nueva vida de un local de Pozoblanco
Emilio y su mujer, Marina, han transformado una antigua tienda de alimentación en una cafetería especializada en desayunos en pleno centro de Pamplona


Publicado el 15/09/2026 a las 05:00
La calle Pozoblanco cuenta desde hace unas semanas con un nuevo lugar para desayunar. Café y Desayuno Pozoblanco es la nueva apuesta de Emil Georgiev Tshenkov, Emilio para quienes le conocen, un hostelero de origen búlgaro que, junto a su mujer Marina, acumula varios años de experiencia detrás del mostrador en el centro de Pamplona.
La historia del establecimiento, sin embargo, comenzó de una forma muy diferente. El local abrió inicialmente como una pequeña tienda de alimentación en la que se podían encontrar aceitunas, especias y comida precocinada. La experiencia duró alrededor de medio año y, después de San Fermín, Emilio y Marina decidieron darle un giro completo al negocio.
“Cambiamos todo y abrimos una cafetería”, resume Emilio. Así nació Café y Desayuno Pozoblanco, un establecimiento con capacidad para unas 20 personas que centra buena parte de su oferta en las primeras horas del día.


Las tostadas son unas de las protagonistas de la carta, con propuestas de jamón, aguacate o salmón. A ellas se suman opciones dulces, tartas, cruasanes de jamón y queso, napolitanas o tortilla, entre otros productos. Una oferta pensada principalmente para quienes buscan desayunar o hacer una parada a lo largo de la mañana en pleno centro de Pamplona.
Detrás del nuevo establecimiento no hay, sin embargo, unos recién llegados al sector. Emilio explica que él y Marina regentan desde hace seis o siete años una panadería en el centro de la ciudad. “Trabajamos con mi mujer desde hace mucho tiempo y tenemos bastante experiencia”, señala. Ese recorrido previo les ha servido ahora para afrontar esta nueva etapa y transformar por completo el concepto inicial del local de la calle Pozoblanco.
La cafetería abre sus puertas a las 8 horas, buscando captar precisamente a quienes comienzan temprano la jornada. Su horario se divide en dos franjas: permanece abierta de 8 a 14 horas y de 17 a 20 horas.


El espacio mantiene, además, algunos elementos que amplían su actividad más allá de la cafetería. Emilio señala que el establecimiento dispone también de prensa y otros artículos, una combinación con la que busca ofrecer diferentes servicios a quienes pasan cada día por esta céntrica calle.
Con Café y Desayuno Pozoblanco, Emilio y Marina emprenden así una nueva etapa después de comprobar que el primer concepto del establecimiento necesitaba un cambio. Donde hace unos meses había una tienda de alimentación, ahora hay mesas, cafés, tostadas y desayunos. Un giro de negocio con el que la pareja busca hacerse un hueco entre quienes viven, trabajan o simplemente pasan por el centro de la capital.