Patrimonio
La 'Mariblanca' de la Taconera recupera su aspecto original tras casi un siglo al aire libre
El Ayuntamiento de Pamplona restaura la emblemática escultura, que luce de nuevo sin musgo, hongos ni marcas de humedad y recupera pequeños elementos dañados, como el dedo del pie del niño


Publicado el 11/09/2026 a las 11:48
La ‘Mariblanca’ vuelve a lucir en todo su esplendor. El Ayuntamiento de Pamplona ha restaurado la emblemática escultura de la Beneficencia, situada en el parque de la Taconera, para recuperar el aspecto original de una obra que lleva casi un siglo acompañando a la ciudadanía pamplonesa en uno de los rincones más reconocibles de la ciudad.
Durante cinco días, los trabajos han permitido eliminar el musgo, los hongos, las deposiciones de aves y las marcas de humedad y agua acumuladas sobre la piedra por su exposición continuada a la intemperie. La intervención también ha servido para reparar pequeños desperfectos, entre ellos el dedo del pie del niño que acompaña a la figura de la Beneficencia, que se encontraba roto.
La actuación se ha realizado siguiendo criterios de mínima intervención, utilizando materiales compatibles con los originales y procurando que los procesos sean reversibles. El estado general de conservación de la escultura era aceptable, por lo que la intervención se ha centrado fundamentalmente en su limpieza, protección y reparación de pequeñas faltas.
UNA LIMPIEZA MINUCIOSA PARA DEVOLVERLE SU ASPECTO
Antes de comenzar los trabajos se documentó el estado de conservación de la pieza. Posteriormente, se aplicaron biocidas para eliminar la proliferación de hongos y otros organismos y facilitar su retirada. La limpieza se realizó de forma progresiva, primero de manera general y después de forma más minuciosa, utilizando brochas, bisturís, escalpelos y cepillos de diferentes durezas.
El proceso permitió retirar el musgo que había crecido sobre la piedra, así como hongos, deposiciones de aves y suciedad acumulada durante años. La actuación concluyó con una limpieza mediante agua a baja presión.


Una vez limpia la escultura, se repararon pequeñas grietas y fisuras con mortero de cal para cerrar posibles vías de entrada de agua y suciedad y contribuir a su conservación. También se reconstruyeron algunas pérdidas y desperfectos, como el dedo del pie del niño, una esquina de la base y pequeñas faltas en la barbilla de la Beneficencia, su escudo, la mano y la nariz, empleando mortero específico de reconstrucción.
Como protección final, se aplicó una capa de producto hidrorrepelente, con efecto hidrofugante y antimicrobiano, destinada a retrasar el deterioro provocado por los agentes ambientales.
UNA ESCULTURA CON MÁS DE 230 AÑOS DE HISTORIA
La ‘Mariblanca’ fue fabricada en 1788 por Julián San Martín y nació con una función diferente de la que tiene hoy. Originalmente se concibió como remate superior de una de las cinco fuentes diseñadas por Luis Paret y Alcázar, concretamente la situada en la Plaza del Castillo.
Allí permaneció hasta 1910, cuando la fuente fue sustituida por un kiosco de madera. Tres años después, en 1913, la escultura fue trasladada a la entonces nueva plaza de San Francisco, donde permaneció hasta 1927. Ese año llegó a su actual entorno de la Taconera, donde se ha convertido en una de las piezas más reconocibles del parque.
La ‘Mariblanca’ ya había sido objeto de intervenciones restauradoras en 2009 y 2018.
LA RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO ESCULTÓRICO CONTINÚA EN LA TACONERA
La actuación forma parte del compromiso del Ayuntamiento de Pamplona de restaurar progresivamente el patrimonio escultórico urbano, con nuevas intervenciones que se ejecutarán cada año para conservar y poner en valor las esculturas de la ciudad.
En el entorno de la Taconera ya se han restaurado las esculturas de los seis reyes trasladados desde el paseo de Sarasate, así como el monumento a Pablo Sarasate, situado en la fuente ubicada en la confluencia de varios recorridos peatonales del parque, cerca del Portal Nuevo.
La restauración de la ‘Mariblanca’ se suma así a las actuaciones realizadas en los últimos años para conservar el patrimonio artístico de la Taconera y garantizar que estas piezas continúen formando parte del paisaje y de la memoria de Pamplona.