Patrimonio

La querida 'Mariblanca' de Pamplona está más blanca

El Ayuntamiento de Pamplona restaura la emblemática escultura, que luce de nuevo sin musgo, hongos ni marcas de humedad y recupera pequeños elementos dañados, como el dedo del pie del niño

La 'Mariblanca' restaurada
AmpliarAmpliar
La 'Mariblanca' restauradaCEDIDA
La 'Mariblanca' restaurada

CerrarCerrar

Ruperto Mendiri

Actualizado el 11/09/2026 a las 19:52

Nada menos que 238 años contemplan a una de las esculturas más apreciadas -más antaño que ahora- de la capital navarra: la ‘Mariblanca’. Con este nombre se conoce popularmente a la figura alegórica de la beneficencia o de la abundancia que durante más de un siglo presidió la plaza del Castillo. El Ayuntamiento de Pamplona acaba de restaurarla, una operación de rejuvenecimiento que le devuelve el blanco original de una piedra que esculpió Julián San Martín en 1788. La Mariblanca se diseñó para coronar una de las cinco fuentes que el consistorio encargó a Luis Paret, en el punto más popular de la capital navarra, la plaza del Castillo.

Hay constancia de que en 1800 la ‘Mariblanca’ se encontraba ya en una plaza en proceso de transformación. En 1841, cuando se levanta el Teatro Principal que cerraba la plaza, la fuente y escultura eran la combinación perfecta para una plaza elegante y neoclásica. Las primeras fotos del céntrico enclave, de mediados del siglo XIX dan fe de ello. En 1903, el Teatro Principal se convirtió en Gayarre. Y en 1931, el teatro se cambió de ubicación para situarse en la actual avenida de Carlos III. La escultura estuvo en la plaza hasta 1910, cuando se levantó el kiosco de madera anterior al actual. Aquel se ubicaba frente al café Iruña. Pero durante al menos 110 años, la querida Mariblanca fue la reina de la ‘sala de estar’ pamplonesa. Si la ‘Mariblanca’ hablase, qué no contaría de cuanto ha ocurrido en la plaza. 

LIMPIEZA Y RESTAURACIÓN

Según la información facilitada por el ayuntamiento, la intervención ha durado cinco días y se ha centrado en la retirada de musgo, deposiciones de aves y marcas de humedad y agua. “Además, se han realizado pequeñas reconstrucciones en la base de la escultura, como el dedo del pie del niño, que estaba roto. Aún así, su estado de conservación es aceptable”, precisa el ayuntamiento.

Estado final de la 'Mariblanca'
AmpliarAmpliar
Estado final de la 'Mariblanca'CEDIDA
Estado final de la 'Mariblanca'

CerrarCerrar

Cuando la ‘Mariblanca’ dejó la plaza del Castillo, se reubicó en la plaza de San Francisco. Fue en 1913. En 1927, se trasladó a la Taconera, el parque romántico de Pamplona creado en 1830 y que sigue manteniendo gran parte de su aspecto original. Allí permanece desde entonces, en el parterre del café Vienés, algo escondida, pétrea e impertérrita. Según se recoge en el catálogo de piezas protegidas del Ayuntamiento de Pamplona, “representa a una figura femenina vestida de manera clásica, que se apoya en un escudo con mano derecha y acaricia a un niño alado semidesnudo con la izquierda. A sus pies se encuentra el cuerno cuajado de frutas que simboliza la abundancia”.

Pese a ser muy querida entre la ciudadanía pamplonesa, la ‘Mariblanca’ no ha escapado en sus 238 años de vida al vandalismo más destructivo. En 1991, aparecieron sin cabeza tanto el personaje femenino como el niño. Las dos cabezas aparecieron un mes más tarde en el barrio de la Txantrea. La ‘Mariblanca’ ya sobrevivió al desmantelamiento de la fuente de Paret, que coronaba, y que alcanzaba -todo el conjunto- una altura de 10 metros. La estructura, cuadrada y con pilastras corintias, se desmontó entre las críticas de los pamploneses. Los cuatro jarrones clásicos de estilo griego se conservan en dependencias municipales. La escultura se salvó de aquello y hoy luce blanca y restaurada en la Taconera pamplonesa.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora