Fiestas
Los calderetes vuelven a Burlada
La Nogalera de Burlada recuperaba este martes los calderetes, que fueron sustituidos el año pasado por una comida popular debido a las obras en la zona, con una opción de servicio de catering para 200 personas como principal novedad
Publicado el 18/08/2026 a las 18:21
La Nogalera de Burlada recuperaba este martes los calderetes, una de las citas más multitudinarias de las fiestas. Lo hacía después de que el año pasado, las obras de recuperación del ecosistema fluvial, llevadas a cabo en la zona, obligaran a suspender el acto en su emplazamiento habitual. Como alternativa, el Ayuntamiento de Burlada organizó una comida popular en el patio del colegio Ermitaberri para que los vecinos no se quedaran sin celebración. A ella asistieron alrededor de 400 personas.
La buena acogida de aquella experiencia y las peticiones recibidas por la sección de Cultura y Fiestas llevaron al Ayuntamiento a incorporar este año una nueva modalidad de participación. Además de las cuadrillas que elaboran su propio calderete, se habilitó, como novedad, un servicio de catering con un máximo de 200 plazas. Así, este martes la fiesta volvía a su normalidad desde primera hora de la mañana, con la Txaranga Txogarima como banda sonora de la jornada.
Entre los primeros en bajar estaban Enrique Gamazo Marina, de 62 años, vecino de Burlada de toda la vida; y sus compañeros de cocina Javier Garde Salinas, de 63 años, pamplonés residente en Burlada desde hace una década; y Julen Calvo Jiménez, de 65 años, natural de Cascante pero afincado en Burlada desde hace 36 años. Habían llegado a las 8.30 de la mañana para coger sitio y ponerse manos a la obra. Este martes cocinaron para un grupo de 12, aunque suelen ser bastantes más. El año pasado, al no poder hacerlo en la Nogalera, decidieron seguir respetando la cita en su sociedad. Para ellos, el calderete era y es imprescindible. “Cualquier excusa es buena para juntarnos”, reían.
MESAS DE DIVERSIDAD CULTURAL
Una de las hileras de mesas más larga formaba parte del calderete de diversidad cultural que organiza desde 2017 el Ayuntamiento de Burlada. Santi Gil-Ibarrola Grocin, de 53 años y técnico de Diversidad Cultural y Migración del consistorio, explicaba que la iniciativa nació con el objetivo de integrar en esta tradición a las personas migrantes, darla a conocer y que, con el tiempo, pudieran organizar ellos sus calderetes.
En colaboración con la Asociación Aroa de jubilados, este martes se juntaban en torno a un centenar de personas en este grupo. Uno de los que ayudaba con los preparativos era Juan Coronado Rey, burladés de 65 años, que acudía para echar una mano en todo lo necesario. Para él, la importancia de este acto se encontraba en la oportunidad de estar todos juntos.
También ayudaban las hermanas colombianas Saraida y Alba Montoya Mena, de 53 y 64 años, junto a Said Grachah, marroquí de 47 años, y Olga Rojas, boliviana con casi tres décadas viviendo en la localidad. Todos recalcaban la importancia que había tenido para ellos esta acogida. “Es algo muy hermoso porque conoces varias culturas. Nos relacionamos con todos, también con la gente de aquí. Así que estamos encantadas”, aseguraban las hermanas que, aun habiendo almorzado, ansiaban, como todos, empezar a degustar sus calderetes.
