Sanfermines 2026
El niño sevillano que rechaza ir a Eurodisney para conocer a San Fermín


Publicado el 09/05/2026 a las 05:00
"Yo no quiero a Disney, quiero conocer a San Fermín". Fue rotundo Juan Espinosa Valverde, niño sevillano de 9 años, cuando sus padres le propusieron un viaje al parque de atracciones como regalo de Primera Comunión. Pero estaban lejos, a unos 900 kilómetros de los deseos de su hijo, que ansiaba visitar la capilla del santo moreno, "asistir a una misa en su iglesia, saludar al cura de Pamplona", que éste, "el padre Javier Leoz" le colocara un pañuelico rojo, ver un encierro, una corrida de toros y observar cómo la ciudad muda del mosaico de colores del 5 de julio al blanco y rojo del 6. Su sueño está más cerca. "Faltan 59 días", explicaba este 6 de mayo en su casa de Cantillana, localidad sevillana de 10.000 habitantes. El párroco de San Lorenzo, uno de los cómplices de ese sueño, deslizó la historia de Juan en la misa de la escalera de este 5 de mayo.
Su madre, Margari Valverde, explica que no saben bien cómo ha germinado la pasión de su hijo por San Fermín. "Yo no he estado nunca, mi marido una vez, le regalé yo el viaje para ir con unos amigos, vemos los encierros por la tele... pero nada más", expresa todavía con asombro el día en que su hijo rechazó el idílico viaje a Disney. "No quiero ir a Disney", zanjó Juan. "Muy bien, eso que me ahorro", pensó Margari. "Quiero ir a San Fermín", apostilló entonces el pequeño. "¿San Fermín?, venga Juan mi alma, ¿Cómo vas a ir a San Fermín? Eso es para mayores...", fue la primera reacción de Margari. "Quiero ver el santo, ir a una misa, a la procesión, ver el encierro, los gigantes y cabezudos", añadió Juan. Margari lo habló con su marido y concluyeron que lo iban a intentar. Prepararon una sorpresa para el día 25 de abril, el de su Primera Comunión. Y se inició entonces una cadena de favores que tuvo como cómplice a Juan Carlos Naranjo, amigo de la familia y asiduo en Sanfermines desde hace dos décadas. Él contactó con Javier Leoz, párroco de San Lorenzo, "el cura de Pamplona", como lo llama Juan, y le pidió un video corto, unos 30 segundos. El sacerdote se prestó, lo grabó ante la imagen del santo, en la capilla, con la música de la jota 'Ofrenda a San Fermín' de fondo. Le transmitió cuánto le alegró que un niño pidiera como regalo visitar la capilla de San Fermín y le emplazó a verse el 7 de julio. Juan Naranjo grabó también otra parte del video y Juanjo Bravo, su amigo pamplonés, otro. Ellos tratan de adquirir entradas para una corrida de toros, para el apartado y para ver el encierro desde un balcón. Si puede ser, en la calle Estafeta. Y es lo que le dicen en el video que se proyecto tras la comida ese 25 de abril. "Juan se hartó a llorar", explica su madre. Y ahora tiene una pizarra con la cuenta atrás. Comenzó cuando faltaban 60 días, el 5 de mayo y cada día borra una. "Ya falta menos para visitar Pamplona", ha escrito con la cuidada caligrafía de un escolar de cuarto de Primaria que sabe que "tendrá que estudiar mucho y aprobar" para poder ir a Pamplona.
Margari Valverde subraya que los precios del alojamiento son prohibitivos. "Se van de precio muchísimo y en algún momento percibimos que el viaje era inviable", indica que vieron en una autocaravana la alternativa. Han reservado una y el día 4 emprenderán viaje para cruzar la península y estar en Pamplona el día 5 porque Juan "quiere ver cómo cambia la ciudad".
La complicidad con Pamplona viene desde que apenas levantaba unos palmos del suelo. Ya en la guardería iba vestido de blanco y con su pañuelico rojo el 7 de julio y cantaba "A San Fermín venimos....", colocado delante de un torico de plástico en el patio de su casa. "Dice que quiere vivir en Pamplona y todavía no la conoce", ríe su madre a quien le "llama mucho la atención" el idilio de Juan con la ciudad, con el santo, con la fiesta. "Recuerdo cuando fue su padre, el niño disfrutaba estando el padre en San Fermín ¿Dónde estará ahora papá", preguntaba feliz. "Va a disfrutar muchísimo con todo. Hasta se sabe en vasco la canción del encierro al santo. Le escuché un día y le dije: ¿Hijo, qué estás cantando, qué es eso? Y resulta que cantaba en vasco".
Juan cumplirá 10 años el 24 de junio y guarda en su habitación "un San Fermín de oro y plata" y una pulsera que le trajo su padre de Pamplona. Y no pierde oportunidad de vestir de blanco y rojo, hasta cuando hay una fiesta especial en el colegio, como fue en enero el Día de la Paz. Él mismo explica que "desde chico" le ha gustado celebrar San Fermín. "Con el pañuelico puesto siempre veo los encierros y yo quería verlo", apunta desde Cantillana, "un pueblo súper bonito, con tres iglesias súper bonitas". A él, en su pueblo le gusta la de la Asunción.
