TSJN
Condenado en Pamplona tras golpear a un taxista por no usar 'Google Maps'
El pasajero deberá pagar una multa tras causar lesiones leves al chófer y tratar de marcharse del lugar sin pagar, algo que impidió la policía


Publicado el 17/03/2026 a las 05:00
El enfado de un pasajero por el hecho de que el taxista no utilizara la aplicación de 'Google Maps' para llevarle a su destino desembocó en una pelea entre ambos que ha terminado en un juicio en Pamplona y con el cliente condenado por haber golpeado y causado lesiones al conductor: el juzgado de primera instancia le impuso una multa de 240 euros por un delito leve de lesiones y la Sección Primera de la Audiencia lo ha confirmado.
El incidente ocurrió el 30 de julio de 2024. El denunciado solicitó un servicio de taxi y la petición fue atendida por el que después resultaría agredido. Durante el viaje, según vio probado la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pamplona nº 5, se produjeron "improperios" por parte del pasajero, que incluso intentó bajarse del vehículo en marcha, hacia el conductor. La causa del incidente, la discrepancia del cliente con el chófer por no utilizar la aplicación de Google sobre rutas. En esta situación, el taxista paró el turismo y el pasajero se bajó, dirigiéndose varias veces hacia el conductor para pegarle, algo que logró en una ocasión. La víctima llamó a la policía.
En ese momento, sigue la sentencia, el denunciado intentó marcharse sin abonar la carrera, pero el conductor fue tras él y lo retuvo. Mientras llegaban los agentes, sigue el fallo, el taxista lo intentaba acercar al vehículo, que había dejado abierto y en marcha, pero el denunciado trataba de impedirlo "echándose al suelo y pataleando". Al llegar la policía, abonó la carrera.
COMPORTAMIENTO "AGRESIVO"
Como consecuencia del forcejeo y el golpe recibido, el taxista sufrió erosiones en abdomen, rodilla, tobillo y cuello, por las que será indemnizado con 175 euros.
El juez que lo condenó en primera instancia destacó "el comportamiento agresivo" del denunciado, su forma de apearse y el intento de marcharse sin pagar. El pasajero alegaba que quiso marcharse "porque sintió miedo", pero el juez responde que "se mostró violento desde el momento inicial". Y sobre las posibles lesiones que también pudo sufrir él, la sentencia lo rechaza porque no presentó ninguna denuncia y no se puede acreditar que sus arañazos se debieran a una acción condenable por parte del taxista.
El cliente recurrió la sentencia inicial, pero la Audiencia la ha mantenido. Tras analizar toda la prueba del primer juicio, los magistrados concluyen que la versión "más razonable y razonada" fue la que expuso el conductor agredido, que sufrió unas lesiones que no fueron discutidas y que quedaron objetivadas por los partes médicos: "Estamos ante un forcejeo entre los protagonistas con varios acometimientos por parte del denunciado".