Urbanismo
Pamplona sondea con georradar en el solar OSCUS para detectar restos arqueológicos
El Ayuntamiento ha realizado a lo largo de esta semana inspecciones sobre una zona de unos 1.000 metros cuadrados


Actualizado el 09/03/2026 a las 08:44
El Ayuntamiento de Pamplona ha iniciado esta semana trabajos de prospección mediante georradar en la manzana que ocupaba el antiguo edificio de OSCUS, en la calle Navarrería, con el objetivo de elaborar un mapa del subsuelo e identificar posibles restos arqueológicos en esta zona del Casco Antiguo de la ciudad.
La intervención se desarrolla en una superficie aproximada de 1.000 metros cuadrados de la manzana 111 y se impulsa tras el reciente derribo del edificio hasta cota cero, lo que permite estudiar el potencial histórico del subsuelo en un espacio actualmente libre de edificaciones.
El Consistorio pretende así avanzar en el conocimiento de la evolución histórica de este enclave situado en pleno corazón del Casco Antiguo.
Según las excavaciones realizadas previamente en el entorno, el ámbito de estudio podría corresponderse con el núcleo prerromano de Pompelo y con su evolución hasta la época romana altoimperial, ya que existe la posibilidad de que coincida con el área que ocupaba el foro de la ciudad romana.
Los técnicos no descartan tampoco la aparición de restos de épocas medieval, moderna y contemporánea. Los interiores de manzana son espacios con una intensa actividad histórica, donde han existido pozos, silos, pozos negros, talleres artesanales o huertas, lo que suele generar una compleja estratigrafía arqueológica y abundante cultura material que permite conocer mejor los modos de vida de distintas épocas.
Los trabajos los lleva a cabo personal especializado de la Universidad de Cantabria (Servicio GEAE, Fundación Torres Quevedo), bajo la supervisión de dos arqueólogos de la empresa Tesela Arqueología. El equipo utiliza un radar de penetración terrestre para obtener radargramas o perfiles verticales del terreno que permitan detectar anomalías en el subsuelo.
Para la toma de datos se establece previamente una malla de coordenadas sobre el terreno. Posteriormente, un software especializado procesa la información obtenida, que se combina mediante sistemas de información geográfica con otros datos, como la topografía detallada del yacimiento o los resultados de trabajos de fotointerpretación.
La actuación se desarrolla conforme a la normativa estatal y foral sobre patrimonio arqueológico, así como a la regulación específica del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del Casco Antiguo de Pamplona, ya que la manzana del antiguo OSCUS se encuentra dentro de la denominada "Zona arqueológica A".
En caso de que el georradar detecte anomalías relevantes, el siguiente paso será la apertura de catas y sondeos arqueológicos puntuales para comprobar la naturaleza de los posibles restos.
Esta fase se acordará con el Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura–Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra. En función de los resultados, podría plantearse posteriormente una campaña arqueológica de mayor alcance.