San Fermín de Aldapa
El testimonio de un hombre que durmió en la calle durante años: "En la calle no somos nada, en Lázaro somos personas"
Eugenio Baños reside desde hace dos años en el Hogar Lázaro de Barcelona, un proyecto como el que se abrirá en San Fermín de Aldapa


Actualizado el 16/12/2025 a las 08:17
“En la calle no somos nada, en Lázaro somos personas”. Bastaría la contundencia de esta frase para resumir la experiencia que contó este lunes 15 de diciembre en Pamplona Eugenio Baños. Tiene 64 años y desde hace dos años vive en el Hogar Lázaro de Barcelona. “De no tener a nadie a tener un encuentro con compañeros que vivían en la calle, con jóvenes que viven con nosotros y comparten su experiencia de vida como una misión”, explicó.
Técnico sociosanitario de profesión, natural de Alcoy, reside desde hace 27 años en Barcelona, muchos de ellos ha dormido en la calle, de manera intermitente, incluso teniendo un empleo. “No decía que vivía en la calle porque ¿quién me contrataría entonces? Me aseaba en los servicios sociales, trabajaba y volvía a dormir al raso. Eso sucedía cuando no me llegaba para pagar una habitación en un piso compartido”, desgranó agradecido por la oportunidad.
“La calle enseña, pero es duro, tienes que luchar por tu vida, evitar las peleas, buscar un buen sitio para dormir, aunque desde que se retiraron o cerraron los cajeros automáticos es más difícil y hay pugnas por los sitios buenos. Este hogar es importante por la comida y el techo, pero por sobre todo por encontrarse, por un saludo, hola qué tal, cómo has pasado el día, un abrazo. Todo eso. A veces no nos damos cuenta, pero en la calle somos invisibles”, concedió Eugenio su testimonio, “algo nervioso” ante su “primera entrevista”.
“Es una familia, tenemos nuestros más y nuestros menos, pero lo importante es el compartir, estar ahí”, ahondó y explicó luego que él tuvo problemas de alcoholismo, enfermedad que le ha dejado secuelas físicas que ahora mismo le impiden incorporarse a su trabajo como cuidador de personas mayores. “Tú mismo te pones una coraza, hasta que toqué fondo”, recuerda de manera especial la ayuda de una trabajadora social y de los hermanos de San Juan de Dios antes de entrar en el hogar Lázaro.
