Solidaridad
La Navidad empieza reutilizando
Traperos de Emaús ha habilitado un espacio de ventas que durante varias semanas ofrecerá diferentes productos. Una tienda efímera con la filosofía de recuperar y reutilizar y del consumo responsable de la Fundación que estrena estas fiestas.


Publicado el 21/11/2025 a las 05:00
Dirdira, en castellano destello, es el nombre que han dado en Traperos de Emaús al local en el que cada mes quieren ofrecer algo diferente a la clientela que compra lo que otros descartan y ellos tratan de recuperar. “Algo fugaz y efímero” o, como han dejado escrito en las paredes, “un espacio cambiante para un mundo que debe cambiar”. Abierto en la calle Río Arga de Pamplona, junto a Triki Traku, uno de los ocho rastros que la fundación tiene en la comarca, emula de alguna manera a esas tiendas “efímeras que se han puesto de moda”. Pero con la filosofía de ofrecer productos de segunda mano. Recuperar y reutilizar. Donaciones de particulares y comercios que ganan otras vidas y protagonizan otras historias. Lo explicaba ayer Rakel Irizibar Igea, coordinadora de ventas y una de las integrantes del equipo de dirección de Traperos de Emaús en Navarra. Lo hizo mientras las primeras personas que aguardaban en la puerta para conocer la oferta que habían preparado para Navidad empezaban a curiosear y a llenar cestas y manos de regalos, adornos, disfraces y ropa navideña y festiva.
Porque la Navidad y muchos de los objetos que muchos buscan en tiendas y páginas web para regalar, usar o adornar estas próximas semanas es el tema con el que han estrenado el proyecto. Añaden, además, un lema que resume también su filosofía. “Que no te atrape la Navidad/ Zentzuz kontsumitu”, centrado en el consumo responsable y proponiendo una forma de celebración “más justa social y ambientalmente”.
La idea que tienen es que cada mes el espacio acoja una temática diferente y mantenga un componente solidario. En esta primera etapa parte de los ingresos obtenidos en las ventas se destinarán a alguna organización que trabaje con poblaciones afectadas por guerras, especialmente conflictos olvidos como Sudán o Haití. Para Enero ofrecerán venta de textil a peso y en febrero destaparán y pondrá a disposición de la clientela “los tesoros de traperos”. Objetos que de alguna manera se han distinguido y que han ido guardando para la ocasión de entre los que han ido recibiendo.
Desvelaba Rakel Irizibar que el proyecto ha salido del equipo de ventas de Traperos que ella coordina. 35 personas, parte de ellas contratadas a través de la empresa de inserción para las que llegan en situaciones complicadas o de vulnerabilidad y otras que “están para tirar del carro”. “Nos hemos empeñado en este proyecto y confiamos en que siga. Aprovechamos un espacio que ya se ha usado para otras ventas especiales, para reuniones de asociaciones y para actividades que hacemos las personas de traperos. Pero ahora para ofrecer esos destellos”, ahondaba en la idea. Estos días cinco personas trabajarán en el horario de venta al público. Cuatro fijas y una de apoyo, además de las dos de la cercana Triki Traku. El horario será el habitual de los rastros: de lunes a viernes de 10 a 13.30 y de 16.30 a 19.30 y el sábado por la mañana.
“ISLOTE EN EL TSUNAMI”
En la inauguración, este jueves 20 de noviembre por la por la mañana, participaron representantes de Traperos de Emaús, como el coordinador José María García Bressó, del Ayuntamiento de Pamplona, de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y del Consorcio de Residuos. David Campión, presidente de la entidad comarcal que tiene acuerdos con la fundación para la retirada de voluminosos, aplaudió el proyecto. “Sois un islote en el tsumani del Black Friday que llega. Aunque aquí también os esperan”, dijo en referencia a la decena de clientes que hacían cola bajo una lluvia tenue. Fernando Armendáriz (librero), con el clarinete de Fernando Martínez (arquitecto), leyó un texto que conjugó el proyecto con la “filosofía trapera” e invitó a no olvidar guerras ni a los olvidados.
Regalos para la madre que regala en Colombia
Deisy Rodríguez llegó a España hace nueve años y hace cinco comenzó a trabajar en Traperos. En sus horas de fiesta se acercó a Dirdira con las ideas claras. Comprar ropa de Navidad que sirviera a su madre y a su hermano en su Colombia natal. En un pueblo a 20 minutos de Cali donde los menores sin recursos se cuentan por cientos. A sus 78 años la madre de Deisy cada Navidad prepara buñuelos, chocolate y otros dulces y regalos para entregarlos a esos menores. Esta vez llevará un trocito de Pamplona de la mano de su hija.