Presentación

Así son los nuevos gigantes de la catedral de Pamplona: los reyes de Occidente

Son obra del artista pamplonés Jorge Urdánoz Apezteguía y se presentan este 1 de noviembre a las 16.30 horas con un baile en el atrio de la catedral

Fotos de los nuevos gigantes de la Catedral de Pamplona

15 elementos

Fotos de los nuevos gigantes de la Catedral de PamplonaJesús M Garzaron

Pilar Fernández Larrea

Actualizado el 31/10/2025 a las 21:48

Pamplona suma desde este 1 de noviembre una nueva pareja de gigantes. Una “representación simbólica y alegórica de los reyes de Occidente”, que la catedral de Pamplona, mediante la Fundación Occidens ha recuperado en el marco de Expedición 4.0 al Medievo, proyecto turístico y cultural en el que participan diferentes archidiócesis (Toledo, Granada, Burgos y Pamplona) y las diócesis de Bilbao, Plasencia, Jaca y Barbastro Monzón. Jorge Urdánoz, creativo artístico pamplonés, es el autor de las figuras a las que han dado forma mediante el modelado en arcilla y policromado Aitor Calleja y Mikel Eraso, expertos en restauración y construcción de gigantes. Marta Arrastia es la modista, bajo patrones originales del siglo XVI y el resultado de años de trabajo se podrá ver este sábado, a las 16.30 en el atrio de la seo. En ese momento se conocerá el nombre de los gigantes, aún secreto.

 La catedral corona así un proyecto que comenzó a gestarse en 2008, como iniciativa de Jesús Pomares, ex presidente de la Asociación de Amigos de la Catedral, y defensor incansable de su patrimonio material e inmaterial. En su recuerdo queda uno de tantos detalles significados en los gigantes: las manzanas en los pendientes de la reina, en referencia al apellido Pomares. 

  Otro de los detalles es el escudo del arzobispo Florencio Roselló, a modo de referencia histórica. El complejo proceso artístico y el denso estudio histórico que ha requerido suma miles de horas. Pero hacen falta unas cuantas tardes para reparar en cada centímetro de gigante. Cada retal tiene una explicación apoyada en datos históricos y técnicas del siglo XXI. Una visita a la época, con evidentes guiños a Navarra y a su seo. 

MODELADO DIGITAL Y ROSTROS CAUCÁSICOS

 Jorge Urdánoz explica que en estos trece años ha hecho un estudio histórico artístico de la época y los primeros bocetos. Ha sido un proceso digital y para modelar los rostros se ha basado en personas reales, “rostros caucásicos, neutros, que transmiten serenidad y contundencia, con una posición corporal estática, aunque las manos presentan una posición dinámica”. Pero las figuras “no recrean personas concretas, no se pueden asociar a ningún reino específico, son alegorías que engloban diferentes aspectos fisionómicos y culturales de Occidente en el siglo XVI, de territorios con orígenes comunes en torno a la cultura grecorromana y al cristianismo”. 

En el caso de los cuerpos, brazos, manos, cabezas y la coraza, el autor decidió hacer figuras de tamaño similar a las del Ayuntamiento de Pamplona, ya que Tadeo Amorena dejó escrito que él hacía los gigantes que conocemos “del mismo tamaño” que los antiguos de la catedral. 

 La profusión de emblemas y la joyería propios de la simbología de la época renacentista se han modelado por ordenador e impreso en 3D con diferentes técnicas, entre ellas un polvo reciclado de la actividad industrial, siempre en base a textos antiguos.

 Incidió Urdánoz en que “la sostenibilidad ha sido muy importante”, así como el comercio local en el que quiso reparar: “Gente que trabaja muy bien, a veces buscamos cosas fuera y ellos están para ayudarnos”. Mencionó locales como Petatxo, Tejidos Rodrigo, Mercería Beatriz o Hirobe. Entre otros muchos detalles, la corona del rey contiene los “16 escudos de territorios soberanos de Occidente en el siglo XVI”. La selección “busca ofrecer una visión amplia y variada de la realidad política de la época”. Sosteniendo los escudos hay cuatro parejas de tenantes, modeladas copiando escudos monumentales renacentistas de Pamplona, como los del palacio de Redín y Cruzat, el Museo de Navarra y el patio del Condestable. 

La diadema de la reina tiene 14 figuras femeninas que representan las virtudes cardinales –prudencia, justicia, fortaleza y templanza– y las teologales –fe, esperanza y caridad–. También están representadas la filosofía y la teología como ciencias supremas, y dos musas, Terpsícore –danza– y Clío –historia–, que junto con la música –una de las artes liberales del Quadrivium– “vinculan las alegorías con aspectos esenciales del proyecto”. 

La cruz pectoral que porta la reina incluye en el centro una reproducción de Santa María la Real, titular de la Catedral, y cuatro escudos que hacen alusión al cabildo de la ciudad y la sede episcopal. El cetro está formado por un vástago que simula un “cuerno de unicornio”; es decir, un cuerno de narval que hasta mediados del siglo XVI se creía de unicornio. La tenencia de este objeto era muy apreciada en la época y se utilizó en algunos cetros del siglo XVI. Su cabeza está rodeada por cuatro grandes monarcas históricos –Salomón, Alejandro Magno, Constantino y Carlomagno– cuyas virtudes representaban fortaleza, buen gobierno y cristiandad. También se aprecia “un abanico, importado de Oriente y muy apreciado en la época; guantes ricamente trabajados, inspirados en originales del siglo XVI conservados en el Museo del Traje; varios anillos basados en diseños antiguos; y la espada, cuya guarda replica un modelo renacentista danés e incluye los emblemas del cabildo y la ciudad”.

 Está documentado que a principios del siglo XVII la catedral contaba con seis gigantes. Pero no existe material gráfico. “Sí sabemos que Tadeo Amorena hizo en 1860 los gigantes del Ayuntamiento de Pamplona a partir de los de la catedral que todavía se conservaban”. Las crónicas del siglo XVII se refieren a los gigantes como “antiguallas” y a su participación en procesiones como una tradición. Con ello, historiadores apuntalan que su existencia se remonta al menos al siglo XVI. 

Carlos Ayerra, presidente de la fundación y deán de la catedral, indica que contemplan recuperar las otras dos parejas de gigantes de la seo: “la turca y la mora”. Con este propósito tratarán de buscar financiación. 

Fue Carlos III de España, rey Borbón, quien dictó en 1780 una orden que prohibía que “en ninguna iglesia sea catedral, parroquia o regular, haya en adelante danzas y gigantones”. Ordenó “el cese del todo esa práctica en procesiones y demás funciones eclesiásticas”, consideraba el monarca igualmente irreverentes el acompañamiento, el folclore...”. “La prohibición se cumplió a rajatabla”, tal y como apuntaba en un reportaje el historiador Juan José Martinena.

 Cada gigante ha costado unos 16.000 euros más IVA.

Los gigantes interpretarán sus primeros bailes (de estilo renacentista) y habrá repique de campanas.

OTROS DETALLES

El complejo peinado de la reina fue modelado directamente en arcilla por Calleja, inspirado en imágenes del peinado de las damas del cenotafio de Felipe II de El Escorial, tomadas exprofeso para este proyecto por Patrimonio Nacional. Un detalle que confiere un aspecto más realista y diferenciador es que los ojos han sido modelados en 3D, impresos y policromados, simulando exactamente la fisionomía de un ojo humano, lo que les da una mirada muy personal.

El diseño y modelado digital de coronas, joyas y complementos ha sido realizado también por Urdánoz. Algunos elementos se han modelado copiando piezas antiguas, como los abalorios del cinturón de la reina, basados en los que lleva la infanta Isabel Clara Eugenia en el retrato de 1579 realizado por Alonso Sánchez Coello, a partir de imágenes facilitadas por el Museo del Prado.

Las prendas se han confeccionado siguiendo patrones originales del siglo XVI, extraídos del “Tratado de sastrería, geometría y traza”, de Francisco de la Rocha (1618), y documentación del Museo del Traje de Madrid, lo que confiere un aspecto muy similar al de las obras pictóricas de la época, a partir del diseño y las indicaciones de Urdánoz. El patronaje adaptado a la forma del gigante y la confección han sido realizados por Marta Arrastia, experta en este tipo de trabajos, utilizando en gran medida tejidos y galones de comercios locales como Petatxo, Tejidos Rodrigo, Mercería Beatriz e Hirobe, destacando el compromiso del proyecto con el comercio local. El proceso ha contado también con la colaboración de familiares y otras personas, a quienes se ha querido agradecer su aportación.

     Hoy, el primer baile A las 16.30 horas, en el atrio de la catedral y en caso de lluvia en el pórtico, se bendecirán y presentarán oficialmente los gigantes. Y bailarán. Ya tienen portadores para unas figuras que pesan unos 80 kilos, una media de 35 más que los del ayuntamiento. También son algo más altos. 

   A partir del lunes, quedarán expuestos de forma permanente en el museo de la catedral, aunque el deán avanzó que participarán en las procesiones del día del Corpus. 

    Música del renacimiento Los gigantes no bailarán la música de los del Ayuntamiento de Pamplona, por ejemplo. Será una coreografía adaptada a la época, a partir de piezas de Marco Bendoni, coreógrafo de Armonía Danza, basado en tratados de danza del renacimiento, con la ensemble de chirimías Miguel de Arrózpide, con piezas adaptadas por Javier Martos,de obras originales del XVI. Aurelio Sagaseta, destaca que incluirán en el repertorio música transcrita de Miguel Navarro que él mismo adaptó en Londres.

El proyecto ha contado con financiación del Ministerio de Industria y Turismo mediante fondos de la UE Next Generation.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora