Comercio
Un nuevo gimnasio sin espejos para cuidar la salud de las mujeres antes, durante y después de la menopausia
Aitor Zuasti e Iñaki Barbajero abrir el centro Elixir en Pamplona, "motivados" por una investigación sobre nutrición y ejercicio físico que ha dirigido una profesora de la UPNA


Actualizado el 26/10/2025 a las 13:40
Es un gimnasio sin grandes espejos, porque lo importante no es el físico sino la salud. Y la salud de un segmento muy concreto, mujeres que están en la etapa previa o posterior a la menopausia y notan cómo su cuerpo cambia, con una pérdida de masa muscular y un aumento de la grasa corporal. Así es Elixir, un gimnasio boutique que dos emprendedores navarros, Aitor Zuasti e Iñaki Barbajero, han abierto en la calle Monasterio de Cilveti número 2, en el barrio de San Juan de Pamplona.
Con varios años de experiencia a sus espaldas en el mundo del fitness y de la gestión deportiva, Aitor e Iñaki se animaron a abrir este centro especializado al conocer un proyecto de investigación sobre nutrición y ejercicio físico en mujeres en etapa postmenopáusica que tenían obesidad o sobrepeso. Este estudio está dirigido por Idoia Labayen, profesora del departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA, en colaboración con el Hospital Universitario de Navarra y Navarrabiomed.
“Mediante unas pautas de nutrición y ejercicio, las mejoras eran evidentes en estas mujeres después del programa, y lo conseguíamos porque se había personalizado absolutamente. Hacíamos una valoración muy exacta de cómo estaba cada una de ellas, no solo de composición corporal, sino de salud en general, riesgos osteoporósicos, etc. Luego, se personalizaba el tratamiento en función de esas características”, explica Idoia Labayen.
En torno a este proyecto se organizaron charlas informativas acerca de lo que estaba ocurriendo en esta etapa postmenopáusica, como el riesgo de sarcopenia, esa pérdida de masa, fuerza y función muscular y sobre todo las barreras con las que se encontraban. “Muchas iban a gimnasios y no estaban acostumbradas a hacer ejercicio, ya que eran mujeres de 50 años en adelante. Se sentían incómodas porque esos espacios estaban pensados para chicos jóvenes, estaban llenos de espejos y resultaban un poco agresivos. Muchas nos decían que terminaban el proyecto con nosotros y no tenían un lugar donde ir”, relata Idoia Labayen.
Aitor e Iñaki conocían a muchas personas de su entorno, familiares y amigas, que se habían sentido así, “incómodas y fuera de lugar” en algunos gimnasios convencionales. Se interesaron por esta problemática y se animaron a hacer algo diferente, “un espacio donde se pudiera personalizar el tratamiento y donde las mujeres estuvieran cómodas y con intimidad. Todo ello basado en estudios científicos y aplicando las nuevas tecnologías”, destacan. “Es fundamental que el tratamiento esté personalizado para evitar lesiones, ya que si una mujer va al gimnasio sin una supervisión adecuada y sin un programa adaptado a sus necesidades, puede lesionarse y no volver. Esto es bastante frecuente, con tirones e incluso fracturas, ya que tienen muchos riesgos de osteoporosis y problemas de lesiones severas”, señalan. En Elixir, por ejemplo, se trabaja mucho el suelo pélvico.
Aitor e Iñaki han formado un equipo, de chicos y chicas, en el que todos son graduados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Entre ellos está Gorka Pérez, preparador físico con 20 años de experiencia en el sector. “Desde el principio me interesó este proyecto”, señala. En estas primeras semanas de funcionamiento, Elixir tiene ya varios grupos. Aunque la mayoría son mujeres entre 40 y 60 años, admiten todos los rangos de edad.
Estos emprendedores han querido apoyarse en la tecnología. “Nuestra máquina estrella es la CheckUp, que está equipada con Technogym, una marca de alta gama en el sector fitness. Esta máquina realiza una valoración integral de diferentes aspectos, todo basado en el entrenamiento y la edad biológica, que es más importante que la edad que tenemos. Así se obtienen parámetros de composición corporal, valoración de movilidad, equilibrio y entrenamiento de fuerza y cardio”, describen. Con las sesiones de entrenamiento abordan el tema de la longevidad. “Queremos rejuvenecer a la gente mediante el ejercicio, creemos que es el mejor medicamento que hay”, añaden.
Las máquinas de este gimnasio boutique cuantifican en todo momento el ejercicio de las usuarias. “Los entrenadores tenemos acceso a esos datos a medida que la persona ejecute el ejercicio, lo que nos ayuda a personalizar mucho más el entrenamiento. Cuando la persona entra, le ponemos un pulsómetro, así sabemos en todo momento sus pulsaciones y cuántas calorías va quemando”, explican. Se combina el entrenamiento de fuerza con el funcional. Pero además hay un entrenamiento metabólico, que tiene un componente más calórico para quienes quieren perder peso.
El diseño del local ha sido realizado por el estudio de arquitectura ATEC. “Estamos contentos con el resultado porque se ha conseguido un espacio que ofrece confort, con diferentes materiales, luces led cálidas y unos vestuarios para que la gente se sienta como en casa”, explica Aitor, que es graduado en Empresariales y tiene diez años de experiencia en la gestión deportiva.