Sucesos

Muere un peregrino francés de 71 años en el Camino de Santiago

Sucedió el jueves pasado en la zona de la Fuente de Roldán, entre San Juan de Pie de Port y Roncesvalles; al menos cuatro caminantes han fallecido por causas naturales en Navarra desde abril de 2024, en el tramo que va desde ese punto hasta Pamplona

Peregrinos en mayo de 2024 en dirección Roncesvalles por el collado de Lepoeder, muy cerca de la fuente de Roldán
AmpliarAmpliar
Peregrinos en mayo de 2024 en dirección Roncesvalles por el collado de Lepoeder, muy cerca de la fuente de Roldán
Peregrinos en mayo de 2024 en dirección Roncesvalles por el collado de Lepoeder, muy cerca de la fuente de Roldán

CerrarCerrar

Iván Benítez

Publicado el 02/10/2025 a las 08:09

Un peregrino francés de 71 años falleció el pasado jueves por causas naturales en la etapa inicial del Camino de Santiago, en el paraje conocido como Fuente de Roldán, entre San Juan Pie de Port y Roncesvalles. El hombre viajaba solo y se desplomó de manera repentina, ante la mirada de otro caminante que iba por delante y que alertó de inmediato al 112. Hasta el lugar acudieron una patrulla de la Guardia Civil y una ambulancia, pero los sanitarios no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Este nuevo caso eleva a al menos cuatro el número de peregrinos fallecidos por causas naturales en Navarra desde abril de 2024: en junio del año pasado murió una mujer alemana de 61 años en Zuriain, en Esteribar; en mayo, otro francés de 61 años sufrió un infarto en Roncesvalles; y apenas dos días antes, un compatriota suyo de 45 años, vecino de Bretaña, fue hallado sin vida en el barranco de Ezparrondo, en Erro.

Estos sucesos ponen de relieve la exigencia física del Camino. Aunque no es necesario un nivel deportivo profesional, los expertos recomiendan prepararse con antelación: entrenar durante dos o tres meses previos, caminar con regularidad aumentando la dificultad, acostumbrarse a la mochila y someterse a un reconocimiento médico en caso de edad avanzada o problemas de salud.

HISTORIA DE DOS MUERTES EN 24 HORAS 

(MAYO 2024)

Charles Calteau y Guy Marionneau volaron desde la Isla Reunión, al este de Madagascar, para cumplir su sueño de recorrer el Camino de Santiago. El 21 de mayo de 2024 iniciaron juntos la etapa entre Saint Jean Pied de Port y Roncesvalles por la Ruta de Napoleón. Las condiciones eran favorables, ni calor ni lluvia, y tras ascender hasta el collado de Lepoeder y comenzar el descenso hacia la Colegiata, Charles sufrió un infarto mortal a tan solo 400 metros de la llegada.

Bomberos, agentes de la Policía Foral y un helicóptero del Gobierno de Navarra acudieron en su auxilio, pero nada se pudo hacer. Era ya la decimoctava salida de los bomberos de Burguete en auxilio de peregrinos solo en ese mes. Tres días después, su amigo Guy volvió al lugar y colocó un crucifijo en su memoria con la dedicatoria: “A mon ami. Île de la Réunion. 21 mayo 2024”.

Lápida que indica el lugar donde falleció uno de los peregrinos en mayo de 2024, a cien metros de la Colegiata
AmpliarAmpliar
Lápida que indica el lugar donde falleció uno de los peregrinos en mayo de 2024, a cien metros de la ColegiataIVÁN BENÍTEZ
Lápida que indica el lugar donde falleció uno de los peregrinos en mayo de 2024, a cien metros de la Colegiata

CerrarCerrar

El fallecimiento de Charles coincidió con el de otro peregrino francés que perdió la vida en el puerto de Erro, lo que supuso dos muertes en apenas 24 horas. El año anterior ya se habían registrado cuatro fallecimientos en esta misma primera etapa de montaña.

A pesar del golpe, Guy decidió continuar el Camino. Antes de marchar, recibió una segunda credencial en el albergue para seguir sellando en honor a su amigo. Días más tarde, Marisol Goikoa, responsable del albergue, regresó al lugar donde murió Charles para asegurar el crucifijo junto a un vecino de Valcarlos.

Ese mismo día, las duras condiciones del collado —ocho grados, sensación térmica menor, niebla y viento gélido— recordaban los riesgos que afrontan los caminantes.

“Nos estamos encontrando con perfiles de edad avanzada, a menudo sin ropa apropiada, sin formación física o meteorológica. Se ponen al límite de sus posibilidades”, lamentaba entonces Goikoa. 

La misma jornada en que Guy partía hacia Santiago, llegó al albergue una peregrina canadiense de 79 años, agotada y con calambres tras caminar sola y con una mochila pesada. Tras reconocer su falta de preparación, decidió abandonar la ruta al día siguiente.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora