Pamplona
Una gran plataforma peatonal sustituirá la rotonda de San Jorge: estas son las fechas y el coste
La ejecución del proyecto supondrá 32 millones y 3 años de obras


Publicado el 29/09/2025 a las 12:00
El proyecto más ambicioso, costoso y complejo -en palabras del edil de Urbanismo Joxe Abaurrea (EH Bildu)- de los últimos años en Pamplona, la transformación de la zona afectada por la rotonda de San Jorge ya tiene la propuesta definitiva de diseño: una gran plataforma peatonal sustituirá la actual glorieta que, en su articulación del tráfico de las avenidas de San Jorge y Navarra, divide en cuatro el barrio. Además, quitará entre el 70 y 80% del tráfico en uno de los lugares con más densidad de vehículos, unos 40.000 coches diarios.
Los cuatro carriles actuales, dos para cada sentido, se reducirán a dos -también de doble dirección- que se soterrarán poco antes del encuentro de la avenida Navarra con la calle Doctor Juaristi hasta escasos metros de las vías del tren. Eso permite actuar sin necesidad de eliminar el bucle ferroviario ligado a la llegada del TAV. Estas serán las calzadas para los coches que a diario atraviesan el barrio a su paso a otros puntos de la ciudad. Para los vecinos de San Jorge se diseñarán nuevos circuitos que discurrirán en paralelo a esas vías de tren.
Esta es la propuesta que presentó el equipo firmado por OFS, SERTECNA, bajo el título de 'verdeANDO' y a la que ya la semana pasada el jurado le dio la mayor valoración técnica sobre la otra candidata a redactar el proyecto, la de 'Tres en Raya', de Ramón Garitano Garitano, Simón Garitano Ruiz de Azúa y EOSOL. Este lunes, en la presentación de la elección definitiva del jurado tras estudiar el resto de documentación, la económica y otras valoraciones como contratación a personal vulnerable, Joxe Abaurrea y Pilar Pardo, la directora de la Gerencia de Urbanismo, han destacado que es la propuesta más ambiciosa con el soterramiento; también han valorado que introduce la vegetación del cercano parque fluvial en la plataforma peatonal que incluye un drenaje sostenible que devolverá al Arga el agua de la lluvia.
Una complejidad que, ha advertido Abaurrea, hará que hasta el verano del próximo 2026 no se presente el proyecto definitivo, cuya ejecución se prolongará durante 3 años y costará 32 millones de euros.