Bibliotecas
Las colas del hambre de estudio en la Biblioteca de Navarra
Los sábados de mayo y junio, la biblioteca general habilita un sistema de tickets ante la fuerte demanda de estudiantes y opositores. “Necesitamos más salas de estudio abiertas en sábado y domingo, mañana y tarde”, coinciden


Actualizado el 30/05/2025 a las 23:13
"He vivido en Zaragoza y allí hay bibliotecas que abren sábados, domingos y fiestas de guardar”, exponía una opositora que a las 8.15 de la mañana del pasado sábado esperaba en la cola que los sábados de mayo y junio se forman en la Biblioteca de Navarra, la única de Pamplona que abre el sexto día de la semana. “Y en San Sebastián también”, responde un joven a su lado. “Y en Vitoria también. Hay salas de estudio los sábados y domingos, mañana y tarde”, añade una tercera persona. “Necesitamos más bibliotecas que abran, no sólo los sábados a la mañana, también a la tarde y los domingos”. Es la petición general de las decenas de personas que todos los sábados de primavera madrugan para coger sitio en Mendebaldea porque en sus hogares no se dan las condiciones para concentrarse y memorizar.
Es una estampa que lleva produciéndose desde hace al menos tres años, explican los veteranos del lugar. Estudiantes de la EvAU, universitarios y opositores se entremezclan en los meses de mayo y junio en las casi 300 plazas que ofrece la mayor de la red de bibliotecas públicas. Abre a las 8.30 de la mañana pero desde veinte minutos antes ya hay personas haciendo cola para garantizarse sitio. Los responsables de la biblioteca implantaron el pasado año un sistema de tickets para evitar que una persona guarde sitios a la “cuadrilla” ocupando con mochilas o sudaderas varios puestos. Cada sábado el ticket es de un color. El aforo es de 274 personas. A lo largo de la mañana, el personal vigila que los usuarios no se ausenten más de 15-20 minutos para ir a almorzar o estirar las piernas.
“Venimos desde Huarte”, explica Susana González, que acude casi todos los sábados con una amiga. Desde 2017 lleva preparándose oposiciones a administrativa, “para el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona”. El Boletín Oficial de Navarra (BON) publicó el 22 de mayo varias convocatorias, la más numerosa es la de administrativo (585 plazas). Aunque las pruebas serán en febrero de 2026, en la cola del pasado sábado ya había un buen número de opositores para estas plazas. “En casa es muy difícil estudiar. Y cuando empiece el calor va a ser imposible”, exponía Susana, que tiene previsto dedicar el verano a preparar las oposiciones. “En verano las bibliotecas sólo abren por la mañana. Es un problema que afecta a mucha gente que también queremos dedicar las tardes a estudiar, sobre todo los que trabajan por la mañana”, expone. Al igual que muchas otras compañeras, Susana tiene a sus espaldas un buen número de convocatorias. “En estos últimos años he hecho cuatro oposiciones, pero también muchísimas pruebas para listas de contratación. Tienes que estudiar lo mismo pero sólo puedes aspirar a contratos temporales”, se lamenta esta opositora, que actualmente está en el Ayuntamiento de Pamplona con una sustitución.
La necesidad de una sala de estudios se agrava cuando el opositor u opositora tiene hijos pequeños. “Con una niña pequeña en casa es imposible estudiar”, explica María Martín, que afronta la recta final de las oposiciones de Educación Secundaria. Hay 5.373 aspirantes a alguna de las 473 plazas ofertadas para la ESO y FP. Son las personas que entregaron a mediados de mayo la programación didáctica. Los exámenes en castellano son el día 21 y al día siguiente en euskera. María Martín también reivindica la apertura de más bibliotecas en fin de semana y con un horario más amplio en mayo y junio. “Bastante duro es renunciar al ocio y al tiempo con la familia los fines de semana como para estar haciendo malabarismos para sacar horas de estudio. Tendría que haber más facilidades”, señala.
En época de exámenes la biblioteca de la UPNA también abre los sábados. “Pero Mendebaldea me queda más cerca de casa”, justificaba una estudiante de ingeniería en la cola de la biblioteca. Sin embargo, en Mendebaldea, el grupo más numeroso en estas fechas son los bachilleres que preparan la EvAU, que empieza el 3 de junio. “Tenemos la presión de las notas de corte”, explicaban el pasado sábado cuatro amigas del instituto Padre Moret-Irubide, que quedan casi todos los sábados a las 8.15 para estudiar juntas en Mendebaldea.