Un nuevo bistró en un barrio de Pamplona con vistas a un palacio medieval

La cocinera Ana María Castro, con la ayuda de sus hijas, ha abierto Grin Bistró en la calle del Lago de Mendillorri: "La comida casera y las tartas son nuestra especialidad"

Maicol, Nuria, Ana María y Nayla, junto al mostrador del repostería del Grin Bistró, en la calle del Lago de Mendillorri
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Maicol, Nuria, Ana María y Noelia, junto al mostrador del repostería del Grin Bistró, en la calle del Lago de Mendillorri
Maicol, Nuria, Ana María y Nayla, junto al mostrador del repostería del Grin Bistró, en la calle del Lago de Mendillorri

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Pedro Gómez

Actualizado el 30/05/2025 a las 18:18

A pocos metros del palacio y del lago de Mendillorri (Pamplona) y rodeado de zonas verdes, acaba de abrir un bar bistró que también tiene el verde y la naturaleza como protagonista. Se llama Grin Bistro y lo regenta una cocinera, Ana María Castro, con la ayuda de sus tres hijas: Nuria, Gloria y Nayla. La comida casera tradicional casera y los postres caseros son los principales atractivos de su carta. Cachopos, manitas, carrilleras, patatas gratinadas, hamburguesas y la tarta de queso son algunas de las especialidades.

Grin Bristó está en la calle del Lago número 3, casi enfrente del colegio del mismo nombre. Abrió el 15 de mayo y ofrece desayunos, almuerzos, comidas y cenas. Ana María Castro es de Bolivia pero lleva 23 años en Pamplona. “Al principio estuve cuidando a una señora mayor, que fue la que me enseñó gran cantidad de recetas, de guisos, verduras… para mí fue un descubrimiento la cocina tradicional española y navarra. Estuve tres años con esta señora, que después se fue a una residencia. Así que busqué trabajo en hostelería”, relata Ana María. Empezó de friegaplatos en un bar restaurante pero pasado un tiempo la cocinera se quedó embarazada y se cogió la baja, así que ocupó su puesto. “También hice diversos cursos de hostelería con el SEPE y me saqué el título de cocinera”, señala.

Ana María Castro siempre ha trabajado por cuenta ajena, pero ya hace un tiempo que se planteó abrir su propio local. “Vi en un anuncio que se alquilaba este bar, así que ese mismo día me fue paseando hasta Mendillorri y me encantó el establecimiento y el entorno”, recuerda. Ponerlo en marcha ha sido fácil porque han respetado la decoración. “Tiene un cierto aire de bistró francés, con un ventanal muy grande con vistas al palacio que le da un encanto especial”, describe. El palacio de cabo de armería tiene elementos góticos aunque fue reconstruido en el siglo XVI. 

La terraza del Grin Bistró, con vistas al palacio de Mendillorri
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La terraza del Grin Bistró, con vistas al palacio de MendillorriPEDRO GÓMEZ
La terraza del Grin Bistró, con vistas al palacio de Mendillorri

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Para el diseño de la oferta gastronómica ha contado con la ayuda de Maicol Díaz, joven colombiano que está terminando sus estudios de grado medio en la escuela de hostelería de Burlada. “Todo lo que he aprendido lo intento aplicar. La coctelería y la preparación de cafés es lo que más me gusta y lo que intento cuidar. El macchiato, por ejemplo, se me da especialmente bien”, señala este barman.

La carta tiene una docena de platos combinados y una veintena de variedades de hamburguesas, sándwiches y bocadillos. “El sándwich de pollo asado desmechado y la hamburguesa doble son las que más éxito están teniendo”, señala Ana María. Entre las hamburguesas hay una de morcilla y una opción vegana. “Tenemos también varios platos para celíacos y las patatas fritas tienen su freidora exclusiva con aceite limpio”, aclara. A lo largo del día ofrecen raciones, pinchos y fritos. “Tenemos croquetas caseras de ibérico, hongos, jamón y queso y mejillón”, enumera.

Grin Bistró también funciona como panadería y pastelería. “Horneamos aquí el pan y la bollería. Y todas las tartas son caseras. La más especial es la de queso. Las hago también de manzana y flanes de huevo, panacotas y torrijas”, señala Ana María. Esta familia hostelera destaca la “buena acogida” que han tenido en el barrio. “Vienen también profesores y madres del colegio. Tenemos la idea de ofrecer meriendas de cumpleaños y otros eventos. Y por supuesto atendemos a cuadrillas y grupos para comidas y cenas”, explica.

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