El conductor ebrio que se durmió en una parada de bus de Berriozar
Confirmada la pena por cuadruplicar la tasa. Él negaba haber conducido antes de quedarse dormido por el alcohol


Publicado el 02/05/2025 a las 05:00
Eran las 9.15 horas del 6 de octubre el año pasado, domingo, cuando una patrulla de la Policía Local de Berriozar vio un coche mal estacionado en la parada de autobuses de la Avenida de Guipúzcoa. En su interior, un conductor que se había dormido por su estado de ebriedad. Cuadruplicó la tasa y fue condenado a 150 días de prisión 3 años sin conducir por un delito contra la seguridad vial. Era su tercera condena por algo así.
El conductor recurrió. Su defensa argumentaba que no había pruebas de que hubiera conducido en ese estado, y que si estaba tan ebrio como describía la sentencia era “imposible que hubiera llegado hasta allí”. La Sección Primera de la Audiencia ha confirmado la primera sentencia, del Juzgado de lo Penal nº4.
De entrada, señalan que el conductor no ha identificado al supuesto conductor y enumeran todos los indicios que apuntan a que el condenado estaba conduciendo: era el propietario del coche, cuando los agentes llegaron lo encontraron durmiendo en el asiento del chófer y con el cinturón puesto, el capó del coche estaba caliente y además los policías señalaron que habían pasado por allí poco antes y no habían visto el coche. Además, las llaves estaban puestas y en caso de que lo hubiera conducido otra persona “no habría aparcado en una parada de autobús, donde causa molestias”. De este modo, todo apunta a que tuvo que ser el que condujo en ese estado de ebriedad.
