Apagón en Navarra

Las heladerías artesanas de Pamplona sobreviven al apagón: "Han sido horas de angustia"

Las cámaras congeladoras mantuvieron el género en buenas condiciones y sólo se perdieron algunas terrinas de las vitrinas

Vicente Serrano trabaja en el obrador de la heladería Nalia, al día siguiente del apagón
AmpliarAmpliar
Vicente Serrano trabaja en el obrador de la heladería Nalia, al día siguiente del apagón
Vicente Serrano trabaja en el obrador de la heladería Nalia, al día siguiente del apagón

CerrarCerrar

Pedro Gómez

Actualizado el 29/04/2025 a las 17:48

Las heladerías artesanas de Pamplona han sobrevivido al apagón con pérdidas mínimas gracias a las potentes cámaras y su capacidad aislante. Todo un alivio en un momento, el inicio de la temporada, en el que los obradores hacen acopio de producción para afrontar los Sanfermines y el reto del verano. Nalia no tuvo pérdidas, en Los Jijonencos han tenido que tirar unos pocos kilos de las tarrinas que estaban expuestas en la vitrina. En las heladerías Larramendi del centro el apagón sólo duró tres horas, pero en el obrador que tienen en Arre la luz no volvió hasta las diez de la noche. "Hace años compramos un generador y este lunes lo estrenamos. Las cámaras se mantuvieron a la temperatura habitual. Además, vecinos y empresas de la zona nos ofrecieron generadores. Aunque no los necesitamos, les estamos muy agradecidos de que se preocuparan", señalaba Ana Larramendi.

“La sensación de impotencia y desazón crecía conforme avanzaban las horas”, expresa el dueño de la heladería Nalia, la más veterana de Pamplona. El apagón amenazaba con derretir y malo kilos y kilos de helado artesanal pero todo quedó en un susto. Cuando a las cinco de la tarde regresó el fluido eléctrico, el gran congelador de este obrador marcaba -19 grados. “En cuatro horas el termómetros sólo había subido seis grados. El helado aguanta bien hasta los -12. Ha sido un gran alivio”, explica su dueño, Vicente Serrano González, que este martes ha sacado al mostrador las tarrinas para aprovechar la jornada de sol y calor. La tarde del lunes fue “una jornada perdida”. “En la calle se palpaba la preocupación así que no había ganas de tomarse un helado a pesar del calor”, admite.

A la hora del apagón, la heladería Nalia ya estaba abierta al público y Vicente Serrano se encontraba con otros trabajadores en el local. “Inmediatamente metimos todas las tarrinas de la vitrina en el congelador del obrador aunque pensábamos que era un corte puntual y que duraría poco. Sin embargo, al empezar a ver en los Whatsapps y en las noticias que el apagón afectaba a toda España y que nadie sabía la causa nos empezamos a inquietar”, recuerda.

A última hora de la mañana, Vicente Serrano se fue por los polígonos en busca de un generador pero se volvió de vacío. También consultó con una empresa logística de la comarca, que tiene almacenes congeladores, “que estaba en la misma situación que nosotros pero con más genero todavía”. Se fue a casa a comer, “sin ganas”, y regresó a la heladería “a esperar”. “Lo pasé fatal. Además son malas fechas. Ya estamos todos con el chip sanferminero, haciendo acopio. Si el apagón dura más horas, hubiera sido un desastre”, señala. La buena noticia llegó a las 17.00 horas. Volvió la luz y las cámaras se pusieron en funcionamiento. El display del congelador marcaba -19. El producto estaba salvado. “De normal están a -25, así que el helado se ha conservado en buenas condiciones”, concluía.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora