Ansoáin
Landare, un bosque tras el escaparate
La floristería de Ansoáin de Iñaki Aguirre Valiente muestra al público la amplia oferta en su esquina del número 4 de la calle Divina Pastora de Ansoáin


Publicado el 17/04/2025 a las 05:00
Esta es la historia de un empleado en hostelería con contrato fijo pero que quiso salir de la barra del bar para viajar a Barcelona y allí formarse en el mundo de la floristería en la Escuela Catalana. "Siempre había sido mi afición. En casa me encargaba yo de arreglar las plantas, de preparar ramos...", cuenta Iñaki Aguirre Valiente, que en 2005 abrió la tienda Landare en Ansoáin después de tres años como trabajador por cuenta ajena. "Me enteré que se traspasaba el negocio y me lancé". Recuerda que estaba tranquilo. "Confiaba, como así fue, que mantendría la clientela del anterior propietario. Y poco a poco me fui haciendo la mía propia".
La fórmula para conseguir que nueva gente entre en el establecimiento dice que ha sido ofrecer calidad y una amplia oferta. "No me conformo con las plantas clásicas. De hecho, el logotipo de la tienda es un tipo de heliconia, una especie exótica". Innovación que también se traslada a los ramos. "Hay tanta cosa que se puede hacer más allá del típico redondo...".
Desde hace dos años dos grandes escaparates en la esquina del número 4 de la calle Divina Pastora de Ansoáin demuestra lo que dice. "Antes estaba en calle Lerín pero era un sitio más limitado y con menos visibilidad que ahora. Un escaparate es una carta de presentación que hace que la gente se fije y entre. Gracias a eso, otra vez he logrado clientela nueva a sumar a la que ya tenía".
Una amplia vitrina en la que conviven desde el clásico ficus, pasando por una variada gama cromática de orquídeas hasta planta carnívoras. "La gente cada vez más se anima con plantas o flores difrentes, aunque hay algo que no cambia, la mayoría pide que sea resistente. Y mi consejo es siempre el mismo. No hay que regar en exceso, eso no contribuye a que crezca, sino a pudrir la raíz".
Iñaki dice que disfruta de cada minuto que está en la tienda, tanto atendiendo a la gente - "cada vez se animan más jóvenes y chicas para sus novios"- como haciendo arreglos florales o cuidando de sus plantas. "Estoy encantado. Y creo que eso lo nota la persona que entra a la tienda. Tengo reseñas de Google que hasta me han emocionado".