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Condenada a 1,5 años la mujer que se instaló en casa de su exmarido y lo amenazó en Egüés
El jurado popular declaró culpable a la mujer hace un mes y la Sección Segunda ha fijado la pena


Actualizado el 10/04/2025 a las 18:07
La mujer que fue declarada culpable por instalarse en casa de su exmarido en el valle de Egüés, aprovechando que él estaba de vacaciones, para luego amenazarle, ha sido condenada a un año y medio de prisión. Es la pena que le ha impuesto la magistrada de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial después de que un jurado popular la declarar culpable el pasado 11 de marzo. Tras el veredicto, que la exculpó de haberse llevado 40.000 euros y cierta documentación, la defensa pidió la pena mínima, la Fiscalía 1 año y 10 meses y la acusación particular 4 años.
Los hechos ocurrieron en verano de 2020. Las acusaciones relataban que la mujer se instaló en casa de su exmarido, al que le correspondía el uso de la vivienda según el acuerdo de separación firmado seis años atrás. Por ello, le condena por el delito de allanamiento de morada. Tras la intervención de policía y juzgado, la acusada se marchó de la casa, pero según las acusaciones se llevó 40.000 euros en efectivo y cierta documentación profesional, algo que no vio probado el jurado. Después, reclamó al denunciante 400.000 euros si quería recuperar la documentación, algo que sí vio acreditado el jurado. La magistrada esta acción en el delito de amenazas.
La mujer declaró en el juicio que en aquella temporada estaba pasando por una mala situación económica derivada de la pandemia. Reconoció que el uso de la vivienda correspondía a su marido según el convenio regulador, pero añadió que ella había seguido acudiendo a este domicilio para atender a los hijos de la pareja y que siempre había tenido llaves. Tras quedarse sin ingresos y no poder mantener su piso en alquiler, explicó la mujer, decidió instalarse en la vivienda de su exmarido. Entendía que él había incumplido su compromiso de exonerarle de unas deudas, lo que le generaba problemas, por lo que el acuerdo de divorcio quedaba anulado y ella podía instalarse en la que aún consideraba su vivienda. Su intención, dijo, era solucionar todo a la vuelta de su exmarido. Negó haberse llevado dinero ni documentación y también la extorsión.
El juicio se celebró a principios de marzo al tercer intento tras dos suspensiones, algo que no había ocurrido nunca en Navarra.
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