¿Por qué se juntan peregrinos en la plaza Consistorial de Pamplona a las 18.00 horas?
Entre abril y octubre, de lunes a sábado, un grupo de voluntarios acompaña a peregrinos del Camino de Santiago en un recorrido por Pamplona y en un encuentro de oración y testimonio. “Es una actividad sencilla y muy gratificante”, explican


Publicado el 22/03/2025 a las 05:00
"Gracias a Dios por haberme traído al Camino”. Un peregrino de 70 años, de nombre Felipe, dejó escrita esta dedicatoria en el libro de visitas de la capilla de San Felipe Neri de Pamplona, donde la Delegación diocesana del Camino de Santiago organiza de lunes a sábado un encuentro de fe y oración con peregrinos después de una breve visita guiada por el Casco Antiguo.
El pamplonés José María Aymerich Llechá, uno de los impulsores de este voluntariado, también da gracias a Dios por haber descubierto el Camino de Santiago, a una edad respetable. “En 2015, con 73 años, hice por primera vez el camino, con mi mujer”, recuerda. Desde entonces atesora cantidad de historias personales de peregrinos de todas las nacionalidades que pasan por Pamplona. La muerte de una persona querida, la enfermedad de un familiar, un problema laboral… los motivos para caminar hasta la tumba del apóstol Santiago son variados pero casi siempre “hay una motivación espiritual”. “Incluso los que vienen por deporte o cultura van descubriendo esta faceta”, explica Aymerich, economista jubilado.
Desde mediados de abril y hasta el 15 de octubre, una treintena de voluntarios de la Delegación del Camino de Santiago llevan a cabo esta actividad de acogida de peregrinos. En 2024 atendieron a 1.189 peregrinos de 47 países. Para esta nueva temporada necesitan más voluntarios. Así, el martes día 25, a las siete de la tarde en el centro parroquial San Miguel, hay un encuentro abierto al público para dar a conocer la Delegación Diocesana del Camino de Santiago. Asistirá el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló. Se ha invitado a los distintos grupos de voluntarios que operan desde Roncesvalles hasta Viana para compartir información y así poder explicar después a los peregrinos qué se hace en cada lugar de descanso.
La actividad de acogida en Pamplona es sencilla. Se inicia a las 18.00 horas en la plaza Consistorial. Se hacen dos grupos, en castellano y en inglés. Primero se les hace un recorrido por el centro, se les explica la historia de la ciudad y se visita la iglesia de San Saturnino. Después se acude al oratorio de San Felipe Neri en la calle Ansoleaga. Allí hay un encuentro de oración y después se lanza la pregunta ¿por qué haces el Camino? “Y la gente se abre”, señala José María. Recuerda, por ejemplo, un hombre que iba con dos credenciales. “Mi mujer se ha muerto recientemente. Ya teníamos planeado hacer el camino, así que voy sellando su credencial”, les contó. Un joven les explicó que su fe y su trabajo “no iban por el mismo camino”, así que decidió dejar su puesto para hacer el camino. Una mujer italiana les explicó que decidió hacer el Camino para rezar por su hija, que había perdido la fe. “Era como una santa Mónica del siglo XXI”, apunta. También se han encontrado con muchos jóvenes que han terminado la ESO o bachillerato “y hace el camino para reflexionar qué hacer con sus vidas”.
Aymerich descubrió la riqueza del Camino de Santiago hace doce años gracias a la comunidad de religiosas del Sagrado Corazón que hay en Zabaldika. “Necesitaban voluntarios y me apunté. Conocí a muchos peregrinos con una gran sensibilidad y una espiritualidad, que entraban en la iglesia y se quedaban rezando. Eso me hizo hacerme muchas preguntas”, relata. Así surgió la idea de hacer una acogida similar en Pamplona. “Es un voluntariado muy gratificante. Yo he recibido más de lo que he dado”, añade.