Urbanismo
Viaje a las entrañas de Pamplona desde la plaza de Santa Ana
Los tres equipos finalistas del concurso de arquitectura para reurbanizar la céntrica plaza respetarán los elementos arqueológicos que ofrece este espacio, dos pozos medievales, una noria de sangre, una sala gótica y una columna octogonal palaciega


Actualizado el 26/02/2025 a las 17:16
Si Pamplona se levanta y emerge sobre siglos de historia, la plaza de Santa Ana, ese espacio recóndito del corazón de Pamplona -otrora burgo de San Cernin-, es un ejemplo claro de ese enorme legado arqueológico. En este 2025, se redactará el proyecto de reurbanización de esta plaza irregular delimitada por las calles Mayor, Jarauta y Eslava, donde el ingeniero e inventor Salvador Pinaquy tuvo su taller de forja, donde vivió un notario con un jardín romántico en el siglo XIX o donde se levantaba la nave de muebles Apesteguía. Esta manaña, los tres equipos de arquitectos finalistas del concurso y la corporación de Urbanismo escucharon la master class que ofrecieron los arqueólogos del Gabinete Trama, Carlos Zuza y Nicolás Zuzua, sobre las joyas que deja el subsuelo de Santa Ana.
Si algo tienen en común los tres proyectos finalistas es que todos ellos respetan y subrayan los elementos ya conocidos y visibles de la Pamplona histórica presentes en la plaza: dos pozos, una sala gótica y una columna octogonal que se cree podría corresponder a alguno de los palacios que jalonaban el viejo barrio de las Pellejerías, que ahora da nombre al rincón de Jarauta, uno de los dos accesos a la plaza. Porque la plaza mantiene su horario de apertura y cierre.
POMPAELO, LA CIUDAD
Zuazua explicó cómo Roma configuró la primera Pamplona -fundada por el líder militar Pompeyo en el 75 antes de Cristo- sobre un asentamiento vascón (aunque hay vestigios de la Edad de Bronce) en la actual zona de Navarrería. A esos primeros siglos de vida corresponde la muralla romana, pétrea, que Zuazua comparó con la estructura también romana que rodea la ciudad histórica de Lugo. La plaza de Santa Ana se encontraba extramuros. En los siglos IV y V, Pamplona reduce su tamaño y es la época a la que corresponde la necrópolis que yace bajo el suelo de la plaza, con 165 tumbas enterradas en orientación este-oeste y con ajuares funerarios -anillos y hebillas-, según ha precisado el historiador. No quedan vestigios de edificios, construidos entonces con madera y adobe.
Viajamos a 1234, a la Edad Media, cuando se forma el primer burgo más allá de la Navarrería: San Cernin. Después llegaría San Nicolás, ambos núcleos de población formados por población franca, las murallas que separaban a los tres burgos y la guerra que destruyó Navarrería en 1276. La plaza de Santa Ana formaba parte del burgo de San Cernin. A esta época y siglos posteriores corresponden los vestigios que han quedado por encima del suelo de la plaza.
El pozo de las Pellejerías se ubicaba en el barrio del mismo nombre. En 2019, se realizó el vaciado del pozo y su limpieza y documentación. Aún se desconoce si fue uno de los muchos pozos comunales que abastecían la ciudad medieval o si estaba ligado al jardín romántico de la antigua casa de la calle Mayor 8. Este pozo forma parte de un sistema de explotación acuífera de la zona, que incluye otros pozos cercanos en la propia plaza y una estructura para una noria de sangre. Como explicó Zuazua, un animal empujaba una rueda horizontal que a su vez movía una vertical.
Según la información del actual equipo de gobierno municipal, la idea es que el proyecto para la plaza de Santa Anta tenga su redacción definitiva a lo largo de este año. En 2026 comenzaría la intervención de reurbanización de la plaza, una vez elegido el proyecto definitivo entre los tres finalistas. La plaza sumará a su historia un sustrato más.
Los tres equipos finalistas presentan este jueves sus propuestas en Condestable
La plaza de Santa Ana linda con la trasera del palacio del Condestable, donde hoy, los tres equipos finalistas presentan cada una de sus propuestas: ‘Basoa’, ‘El sitio de mi recreo’ y ‘Aquí convive un barrio’. Será a las 17.30 horas en el salón de actos del palacio. Además, se podrá visitar desde el 27 de febrero hasta el 13 de marzo en la segunda planta de Condestable una exposición con detalles de cada una de las propuestas, con recreaciones de cómo quedaría cada intervención. Se colocarán unas urnas en la exposición para recoger aportaciones y propuestas de mejora a los proyectos. El 13 de marzo tendrá lugar un taller participativo también en Condestable para seguir recogiendo sugerencias.
TRES IDEAS, UNA PLAZA
Así son las tres propuestas finalistas del concurso, una de las cuales reconfigurará la nueva plaza de Santa Ana.
1 ‘Basoa’. La propuesta más votada por el tribunal parte de la necesidad de crear un oasis urbano natural desde una geometría circular con zonas de actividades. Pavimentos drenantes, zonas de paso zonas verdes naturalizadas con una malla de arbolado para dar un pulmón verde al Casco Viejo.
2 ‘El sitio de mi recreo’. La propuesta genera un perímetro permeable rectangular en madera, a modo de pérgola. El extremo este, cercano al rincón de la Pellejería, se configura como un espacio verde; la zona oeste como un área más lúdica; y la zona central asumirá los equipamientos más versátiles y estanciales.
3 ‘Aquí convive un barrio’. La propuesta recupera la volumetría histórica de la manzana, respeta gran parte de los edificios existentes e incluye algunos derribos, que generan, por ejemplo, un tercer acceso porticado a la plaza desde la calle Eslava.