Sanidad
La inspección sanitaria multó a 10 ‘food truck’de la Champions Burger en Pamplona
Las sanciones, de carácter leve, suman 5.590 euros, y se les advierte que no podrán participar en futuras ediciones si no corrigen las deficiencias


Publicado el 05/01/2025 a las 05:00
En la reciente edición de la Champions Burger celebrada en Pamplona se repartieron premios y también sanciones. El Ayuntamiento de Pamplona ha multado a la empresa organizadora y a diez de los 29 restaurantes participantes por irregularidades higiénico-sanitarias. Las sanciones ascienden a un total de 5.590 euros y el principal incumplimiento es la presencia de fregaderos-lavamanos de accionamiento manual y sin conectar a la red de saneamiento. El área de Sanidad advierte a la organización y a las empresas que no se les permitirá participar en futuras ediciones si no corrigen las deficiencias detectadas.
El parque de la Runa acogió del 19 al 29 de septiembre The Champions Burger, un evento que está recorriendo varias ciudades españolas con una gran acogida de público. El Servicio de Inspección Alimentaria y Zoonosis realizó una inspección el miércoles 25 de septiembre. La mayoría de las deficiencias están tipificadas como leves en la Ley Foral de Salud, que a su vez remite a la Ley General de Sanidad y que también tiene su reflejo en la Ordenanza de Higiene Alimentaria de Pamplona. Las food truck expedientadas se enfrentan a sanciones que oscilan entre los 300 y 750 euros. No obstante, se pueden beneficiar de un descuento del 40% por pago anticipado y si renuncian a presentar recurso. Las resoluciones fueron publicadas el 13 de noviembre.
La ordenanza dedica un capítulo a las actividades de hostelería de carácter no permanente, como las denominadas food truck. Especifica que deben disponer de un suministro suficiente de agua potable conectada a los fregaderos y lavamanos necesarios para la limpieza del utillaje y aseo del personal, y desagüe a la red de saneamiento. En caso de llevarse a cabo elaboración de alimentos o uso de vajilla reutilizable, los fregaderos y/o lavamanos deberán disponer, además, de agua caliente de consumo humano. El grifo debe accionarse con el pie o con célula fotosensible para evitar el contacto con la mano y una eventual contaminación. Previa autorización municipal, se podrán emplear depósitos para el almacenamiento y la eliminación higiénica de aguas residuales, siempre que no sea posible su conexión a la red de saneamiento. En la Champions Burger existía la posibilidad de conexión a red, como así hicieron 18 puestos. Los demás, sin embargo, utilizaron sendos bidones de agua limpia y sucia que iban rellenando y vaciando.
La mayor sanción (750 euros) la recibió un puesto que, además de carecer grifo manual, presentaba suciedad en la campana extractora y en el suelo del vehículo, el suelo de la zona de almacenamiento de alimentos no estaba protegido y la información de la presencia de alérgenos no era completa.
La falta de limpieza también fue detectada en otros puestos. En dos casos, la suciedad era “general” y en otros dos, sólo en la campana extractora y en la cámara de frío. En uno de estos casos, había “una acumulación de residuos grasos que goteaba al exterior de la food truck”.
Otras deficiencias detectadas son alimentos almacenados directamente en el suelo y un equipo de frío colocado en el exterior sin protección de suelo y techo. En cuanto a los alimentos y envases, se detectó una lata de cebolla abollada, una salsa de mayonesa y bacon que no se conservaba en refrigeración y una “salsa elaborada a base de donuts y leche” que no disponía de información en el envase. Otro restaurante tenía pan descongelándose a temperatura ambiente cuando el envase indicaba “conservar en refrigeración”. Además, a una de las camionetas se le requirió para que en el plazo de 48 horas enviara por email los albaranes de pan y otras materias primas. Cumplió el plazo y se evitó una sanción mayor.
Como se recordará, a la semana siguiente de la Champions Burger se detectaron 23 casos de intoxicación alimentaria con E.Coli verotoxigenico, al parecer de personas que participaron en el evento. La inspección municipal fue previa y no detectó alimentos en mal estado o bajo sospecha de estar contaminados.