Callejero
Quién fue Jerónimo de Arbolanche y por qué tiene una calle en Pamplona
Jerónimo de Arbolanche, autor de 'Las Abidas', fue un escritor y poeta renacentista conocido por su obra compleja y precursor del culteranismo


Publicado el 12/11/2024 a las 05:00
En el barrio de Ermitagaña, en Pamplona, se encuentra una calle que rinde homenaje a Jerónimo de Arbolanche, un notable escritor y poeta del siglo XVI. Nacido en Tudela alrededor de 1546, Arbolanche dejó una marca en la literatura renacentista con su obra principal, 'Las Abidas'. Esta composición, que entrelaza elementos caballerescos, bucólicos y alegóricos, lo destacó por su estilo complicado y florido, precursor del culteranismo barroco.
Pedro Magallón Vergara y Veraiz, anfitrión de la tertulia que Arbolanche frecuentaba, era un influyente personaje en el mundo cultural de la época, y su círculo reunía a otros eruditos como Pedro Simón Abril y Melchor Enrico, figuras ligadas al Estudio de Gramática de Tudela. Este ambiente, cargado de debates humanísticos y literarios, moldeó la obra y el estilo de Arbolanche, quien exploró la mitología antigua, como en su obra sobre Abido, rey de Tartessos, basada en los relatos del historiador romano Trogo Pompeyo.
'Las Abidas' no fue inmune a la crítica: el propio Miguel de Cervantes, en su satírico 'Viaje del Parnaso', dedicó duras palabras a la obra de Arbolanche. A pesar de la crítica cervantina, el poeta navarro se ganó un lugar en la historia de la literatura por su uso innovador y adelantado de los recursos literarios que caracterizarían al culteranismo de Luis de Góngora décadas después.
Arbolanche, que falleció joven en 1572, dejó un legado que, aunque olvidado por algunos, es apreciado por su complejidad y riqueza estilística. La calle que lleva su nombre en Pamplona es un testimonio de su importancia cultural y del deseo de la ciudad de honrar a los literatos que, como él, contribuyeron a la historia de Navarra y de la literatura española.
Su vida y obra reflejan la fascinación del Renacimiento por los mitos clásicos y la capacidad de sus autores para entrelazar historia, leyenda y poesía. La tertulia de Tudela donde Arbolanche participaba simboliza un espacio de esplendor intelectual en Navarra, vital para comprender el contexto de la obra que lo llevó a ser recordado hoy.