Pamplona
En la Carpa no cupo ni un alfiler
La edición de otoño de la Carpa Universitaria, la primera de este curso académico, presentó este viernes aforo completo (7.548 personas)
Actualizado el 18/10/2024 a las 19:58
No hay otoño sin Carpa. El ambiente festivo envolvió por segunda vez en este año 2024, primera en este curso académico, al parque de la Media Luna y al Club Deportivo Amaya. El primero fue escenario de los compases iniciales de la fiesta; el segundo acogió a la multitud en horario de tarde y noche, hasta las 5 de la madrugada. Allí se citaron 7.548 personas, aforo completo para una celebración que también es “una forma de evasión de los exámenes parciales”, aseguraba Laura Casales González, estudiante de 3º de ADE y Derecho en la Universidad Pública de Navarra.
A las 11 y media de la mañana comenzaron a sonar en el centro de Pamplona las versiones instrumentales de canciones clásicas, como 'La chica yeyé', y otras de fama más reciente, caso de 'Potra salvaje'. Fue el calentamiento de un ambiente que una hora y media después ya hervía. Decidió entonces la charanga Wesyké que era momento de moverse, así que se puso el traje de flautista de Hamelín y condujo a la multitud al Club Deportivo Amaya.
Allí estaba finalizando ya el torneo de mus, con premio de 200 euros para el ganador, y acababa de iniciar el karaoke. Estaban disponibles también los espacios de comida, con opciones celíacas y vegetarianas, y habían abierto las veinte barras, todas con sus correspondientes juegos para atraer a la mayor cantidad de público posible. No fue un asunto menor: la recaudación sirve para financiar los estudios y las estancias Erasmus en el extranjero de los estudiantes. Además, un 25% de lo obtenido por la venta de vasos reutilizables se destinará a la Asociación Motorista PICA, dedicada a la ayuda y acompañamiento de menores víctimas de abusos físicos, psicológicos y sexuales.
PUNTO MORADO
Una vez más, la Carpa Universitaria dispuso de un punto morado con el objetivo de “que las chicas encuentren un espacio seguro”, detallaba Arantxa Escalada Gollarte, responsable de esta zona de sensibilización y acompañamiento. Escalada justificaba la presencia de este espacio: “En ambientes lúdico-festivos es donde se producen más situaciones de abuso y acoso”. Para esta edición prepararon juegos de concienciación sobre los diferentes tipos de agresiones sexistas y ofrecieron, entre otros artículos, preservativos, productos de higiene menstrual y cargadores de móvil.
DEJAR LA CALLE LIMPIA
En las ediciones posteriores a la pandemia de covid, la Carpa ha aumentado su compromiso con el entorno público en el que se desarrolla. Es por eso que cada barra aportó dos voluntarios (40 en total) para concienciar a los jóvenes de la necesidad de no orinar en espacios inadecuados y de no arrojar residuos al suelo. Además, entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde, los voluntarios hicieron batidas de limpieza para devolver al parque de la Media Luna y aledaños su apariencia original.
